Declaración

Presidenta del CICR: 77 años después, los Convenios de Ginebra siguen siendo indispensables para la humanidad y la estabilidad mundial 

Declaración de Mirjana Spoljaric, presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, en el marco del 77.° aniversario de los cuatro Convenios de Ginebra de 1949. 
Imagen tomada desde abajo de una bandera del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en la que se observa el emblema de la cruz roja. Al fondo se ve un cielo azul parcialmente cubierto por nubes blancas.

El 12 de agosto de 1949, los Estados se reunieron tras la muerte y destrucción sin precedentes de la Segunda Guerra Mundial, a fin de aprobar los Convenios de Ginebra. Al hacerlo, se comprometieron a respetar límites no negociables universales para la forma de hacer la guerra.

Desde entonces, han transcurrido 77 años, y la promesa de los Estados de preservar la humanidad en la guerra se está debilitando a un ritmo alarmante. Cada año que pasa suma más conflictos armados. Las tecnologías como los drones y las capacidades cibernéticas están reconfigurando los campos de batalla y la noción de una línea del frente claramente definida va desapareciendo. Las atrocidades se están volviendo peligrosamente normales y se deshumaniza a las víctimas de la guerra.  

En el mundo interconectado de hoy, nadie está a salvo de las consecuencias de la guerra. Como Partes en los Convenios de Ginebra, los Estados tienen la responsabilidad única de hacer respetar estas normas vitales. Hacerlo es un imperativo moral y estratégico que protege a las personas cerca y lejos de las líneas del frente. Asimismo, es fundamental para la paz y la prosperidad mundiales.

Todavía es posible cambiar el rumbo, pero solo si se hacen ahora esfuerzos excepcionales para fortalecer el respeto del derecho internacional humanitario y el compromiso con él. Más de 115 Estados participan oficialmente en una iniciativa mundial para reactivar la voluntad política en torno al derecho internacional humanitario. Llamo a todos los Estados que aún no participan a que lo hagan. El mundo que las generaciones futuras heredarán depende de las decisiones que los dirigentes mundiales tomen hoy de comprometerse a preservar estas normas que salvan vidas.