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Chad: médicos cubanos trabajan sin descanso para salvar heridos de guerra

02-05-2006 Reportaje

Durante la reciente escalada de la violencia, las autoridades cubanas ofrecieron al CICR los servicios de su personal médico presente en Chad, que rápidamente respondió al desafío, efectuando varias intervenciones quirúrgicas para salvar miembros y vidas. A continuación, el relato de Anahita Kar, delegada del CICR.

 

©ICRC 

 


 

El jueves 13 de abril, nueve médicos cubanos se refugiaron en una de los dos casas que ocupan en N´Djamena para esperar que calmara el ruido de la artillería y los tiroteos. Éste había comenzado a las seis de la mañana y continuó has ta cerca del mediodía.

Por la tarde, recibieron la visita sorpresa de dos delegados del CICR en Chad, un ortopedista hispanohablante, Marcelino Calvo, que estaba acompañado por el subjefe de la delegación en Chad, Nikolai Panke. Los visitantes del CICR explicaron que la Misión cubana en Ginebra había ofrecido los servicios de sus médicos presentes en Chad todo el tiempo que esa contribución fuera necesaria. 

Los enfrentamientos, cortos pero intensos, entre el ejército nacional y las fuerzas rebeldes dentro y en los alrededores de la capital de Chad, N´Djamena, habían dejado cientos de muertos y heridos. Voluntarios de la Cruz Roja de Chad se ocuparon del traslado de los heridos al hospital y evacuaron los cadáveres de las calles. El hospital militar de N´Djamena estaba sobrepasado por la afluencia de combatientes heridos que necesitaban ser intervenidos de urgencia para salvar su vida.

Así, los médicos cubanos, seis hombres y tres mujeres, comenzaron una lucha de cuatro días ininterrumpidos para salvar vidas. Atendieron más de 500 casos 171 de los cuales requirieron intervenciones de urgencia en las condiciones más difíciles.

El CICR prestó apoyo al hospital, proporcionando un delegado médico y material para acoger la afluencia de heridos de guerra, incluidas carpas, mantas y colchones, material quirúrgico y para atención de urgencia.

El doctor Ricardo Pereira es uno de los cirujanos cubanos y ha estado trabajando en países subdesarrollados desde 1994. Cuando se le preguntó por el mayor desafío que habían tenido que afrontar esos días en Chad, respondió que no era la falta de sueño o de descanso, o incluso de pausas para comer, sino la falta de personal y de infraestructura adecuada.

" Nosotros mismos teníamos que llevar a los pacientes del suelo a la me sa de operaciones. La farmacia estaba cerrada hasta que el CICR intervino y obtuvo acceso a medicamentos de vital importancia, como antibióticos, oxígeno y anestésicos " .

El doctor César Hechavarría es anestesista y jefe del equipo. Ha trabajado como médico " itinerante " desde 1989, cuando se le asignó su primera misión a Angola. Durante la guerra civil, estaba en la capital, Luanda, adonde se derivaban sólo los casos más complejos. Sin embargo, dice que en estos últimos días ha tenido que afrontar el reto médico más grande de su vida, debido al elevado número de pacientes.

Un caso en particular conmocionó a ambos médicos: un adolescente herido en el pecho y el brazo. Trabajaba como pastor hasta unos pocos días antes de ser reclutado para luchar contra las fuerzas gubernamentales.

" Me hizo pensar en mis dos hijos, que tienen más o menos la misma edad, y en cómo están a salvo en Cuba, donde tienen acceso gratuito a la educación y la salud. Aquí hay tantos jóvenes que son reclutados y ni siquiera saben porqué están luchando " , dijo el doctor Pereira.

Los médicos cubanos están presentes en Chad en el marco de un programa gubernamental. En general, se les asigna una misión en un país por dos o tres años, y tienen un mes de vacaciones al término de cada año para visitar a sus familiares en Cuba.

Cuando se les pregunta qué los motiva a trabajar en condiciones tan difíciles y pasar tanto tiempo separados de sus familiares, uno de ellos contesta:

" Estamos aquí para ayudar a las personas, independientemente de su raza, religión o ideas políticas. Podemos trabajar con cualquier organización, como la Cruz Roja, cuando se nos necesita, y esperamos poder seguir haciéndolo. "