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Georgia: las víctimas del conflicto esperan un año mejor

05-01-2009 Reportaje

En Europa central y oriental, en vísperas de la Navidad ortodoxa, numerosas familias desplazadas y aisladas afectadas por el conflicto armado que tuvo lugar cinco meses atrás entre Rusia y Georgia siguen necesitando ayuda. Para las personas mayores, como Nunu Doliashvili, de sesenta años, el período de las fiestas habría sido triste sin la apreciada ayuda del CICR.

     
©ICRC/M. Galter 
   
Beneficiarios de la distribución de alimentos y artículos de higiene realizada por el CICR en la aldea de Megvrekisi, cerca de la frontera con Osetia del Sur, 22 de diciembre de 2008. 
               
©ICRC/M. Galter 
   
Un voluntario durante la distribución de alimentos y artículos de higiene en la aldea de Megvrekisi, 23 de diciembre de 2008. 
               
©ICRC/M. Galter/ge-e-00399 
   
Camión del CICR con alimentos y artículos de higiene para distribuir en la aldea de Svaneti, cerca de la frontera con Osetia del Sur, 16 de diciembre de 2008. 
           

" Durante las hostilidades, los tanques pasaron por encima de mis campos y destruyeron los cultivos justo antes de la cosecha " , dice Nunu, que vive en la aldea de Megvrekisi. " Soy ama de casa y agradezco los alimentos que hemos recibido, sobre todo la harina, porque podré hacer una torta para mis nietos en Navidad " . Los cristianos ortodoxos como Nunu celebrarán la Navidad el 7 de enero.

Como parte de su programa de ayuda para el invierno, el CICR sigue entregando alimentos y artículos de higiene a unas 20.000 personas de entre los habitantes más vulnerables de las aldeas afectadas por el conflicto, que todavía se encuentran privadas de servicios y de asistencia. La mayoría de las personas desplazadas por los enfrentamientos han regresado a sus hogares, en las aldeas cercanas a Osetia del Sur, la región más afectada por la guerra. 

La primera ronda de distribuciones se inició en noviembre. Durante esa operación, se prestó ayuda a unas 11.000 personas al principio del invierno. Actualmente se lleva adelante la segunda ronda, en beneficio de aproximadamente 20.000 personas. Durante el mes de enero, además de alimentos y artículos domésticos, 1.800 familias recibirán leña.

  Esperanza y calor  

Jenia Mchedlidze tiene 85 años y vive en Zemo Nikozi, cerca de Tsjinvali, en la región de Shida Kartli. Jenia perdió todas sus reservas de alimentos y artículos domésticos a causa del conflicto.

" Temía que, en esta Navidad, tendría que pedir limosna " , dice Jenia. " Estos alimentos no sólo nos permitirán comer sino que también nos dar án esperanza... gracias a la harina de trigo, podré preparar el tradicional pan de queso o khachapuri. De este modo, podremos sentir que ésta es una verdadera Navidad " .

El 23 de diciembre, el CICR también proporcionó medicamentos y estufas a petróleo a la clínica en Tirdznisi. El tiempo estaba frío y lluvioso, y las estufas fueron muy apreciadas por los pacientes que esperaban consultar a los médicos en la clínica. Según el personal de la clínica, debido a las bajas temperaturas y la falta de calefacción, hasta ese momento no había sido posible examinar a los niños en la clínica.

" Hemos vacunado a los niños en los hogares, porque en la clínica hacía demasiado frío " , dijo uno de los enfermeros. " Ahora que tenemos estufas, podemos vacunar a los niños aquí " .

  Incesantes esfuerzos por ayudar a la población  

     

Durante los últimos cinco meses, los equipos de la Cruz Roja de Georgia y los colaboradores del CICR, que incluyen especialistas en asistencia, salud y protección, han trabajado incansablemente para ayudar a reparar viviendas, reparar los sistemas de abastecimiento de agua, visitar a los enfermos y restablecer el contacto entre familiares.

Desde agosto, el CICR y las Sociedades Nacionales han proporcionado ayuda vital a las personas necesitadas en toda Georgia, así como a las víctimas del conflicto desplazadas de Osetia del Sur a Osetia del Norte, en la Federación de Rusia.

El CICR sigue siendo la única organización humanitaria con presencia permanente en Osetia del Sur, donde cuenta con más de 60 delegados y colaboradores nacionales.

La Institución también ha ofrecido a las víctimas un apoyo emocional, dándoles la oportunidad de hablar sobre sus dolorosas experiencias. Para algunas personas, el paso del tiempo no ha borrado la memoria de lo que sucedió en agosto de 2008.

  Alivio emocional  

     

Durante las hostilidades, Nona, de 66 años, y sus familiares de la aldea de Gogheti fueron secuestrados por hombres armados, que los retuvieron en su poder durante varios días antes de liberarlos.

" No puedo explicar lo que sentí al ver el miedo en los ojos de mi hijo, cuando estaba a punto de ser separado de la familia, sin saber lo que iba a pasar " , dice Nona.

Durante el primer mes después de que nos liberaran, me sentía fuerte y optimista. Me concentré en velar por la supervivencia y el bienestar de mi familia. Pero ahora, me resulta más difícil manejar mis emociones y mi ansiedad; por eso, agradezco la oportunidad de poder hablar con la gente del CICR y compartir mi historia " .

Sin duda, las personas como Nona seguirán afrontado semanas y meses difíciles, antes de que las heridas físicas y emocionales causadas por el conflicto terminen de sanar. 

Sin embargo, a pesar de las persistentes dificultades que afrontan numerosos residentes, todos esperan que el año 2009 sea más tranquilo y que las cosas vayan mejorando.