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Kenia: con la ayuda de la Cruz Roja, una madre encuentra a su hijo tras 20 años de separación

28-04-2008 Reportaje

Con la firma del acuerdo de paz y la formación de un gobierno de coalición en Kenia, crece la esperanza de encontrar una solución para las más de 170.000 personas que residen en campamentos de personas desplazadas. Los equipos de búsqueda del CICR y la Cruz Roja de Kenia (CRK) han reunido a más de 120 familias separadas por la violencia que tuvo lugar después de las elecciones. Informe de Anne Mucheke.

Edna*, una mujer de salud frágil, buscó refugio en el campamento para desplazados de Ekerenyo, en la ciudad de Kisii, con su hijo de nueve meses. Había huido de su hogar a causa de la violencia que asoló Kenia a principios de este año. En el campamento, situado al oeste de Kenia, su estado de salud empeoró. A instancias de los colaboradores de la Cruz Roja, Edna se sometió a exámenes médicos que revelaron que estaba infectada con VIH.

Los delegados organizaron su traslado al hospital del distrito de Nyamira, a unos 30 kilómetros de distancia. Pero, cuando Edna se internase, ¿quién cuidaría a su bebé?

  Pese a la falta de datos, la CRK encuentra a los familiares de Edna  

     

Debido a su enfermedad, la capacidad mental de Edna se había deteriorado y no pudo dar a los voluntarios de la Cruz Roja de Kenia datos precisos acerca de sus familiares. Con escasa información, el equipo salió en busca de los parientes de Edna y logró encontrarlos en la aldea de Bonareri, en el distrito de Kisii.

El tío de Edna acompañó al equipo hasta el hospital y confirmó que, en efecto, ella era su sobrina. Se llevó al bebé a casa, donde la abuela aceptó cuidarlo, ya que Edna debía permanecer en el hospital. Los familiares solicitaron a la Cruz Roja que trasladase a Edna al distrito de Kisii, más cerca de su casa. Actualmente, Edna sigue en el hospital, donde recibe el tratamiento necesario.

  La violencia después de las elecciones trae noticias del hijo perdido  

     

Más al norte, en Kisumu, Mama Okumbo jamás hubiera pensado que la violencia que se desató después de las elecciones le daría la oportunidad de reunirse con su hijo Noah, con quien había perdido contacto tiempo atrás. Una tarde, recibió la visita de delegados de la Cruz Roja con un mensaje de su hijo, que reside en el campamento para desplazados de Endebess.

" Todavía estoy conmocionada por la noticia de que mi hijo está con vida. Se fue de casa hace veinte años, y nunca más tuvimos noticias de él. En esos años, perdí a mi marido y a ocho de mis hijos, y creía que Noah también había muerto " , dice Mama Okumbo entre lágrimas.

Noah, ahora casado y con hijos, tuvo que huir de su hogar en Eldoret, en el valle de Rift, y se refugió en el campamento para desplazados de Endebess. Allí obtuvo información sobre los servicios de búsqueda de la Cruz Roja, que se ocupan de restablecer el contacto entre familiares separados, y solicitó su ayuda para localizar a su familia perdida.

Escribió un mensaje de Cruz Roja a su madre, en el que le indicaba su paradero y describía su difícil situación. Aunque había dejado su hogar hacía dos décadas, Noah indicó al equipo cómo encontrar la casa de sus padres, sin estar seguro de que encontrarían a alguien allí.

Los equipos de la Cruz Roja entregaron el mensaje a la madre de Noah, quien ahora desea reunirse con su hijo.

" Quisiera que la Cruz Roja me diga cómo llegar a Endebess, para confirmar que realmente se trata de mi hijo y darle la bienvenida en casa. Ya no necesita vivir en campamentos " , dijo Mama Okumbo. " Ahora, Noah recuperó su hogar " .

Actualmente, más de 170.000 personas viven en campamentos para personas desplazadas, y otras 100.000 se han integrado e n hogares de acogida, pero todas ellas reciben ayuda alimentaria proporcionada por la Cruz Roja.

  Numerosas familias siguen separadas  

     

Lamentablemente, muchas personas siguen sin poder reunirse con sus seres queridos. Dice Caroline Rouvroy, coordinadora de protección del CICR en Nairobi: " Desconocer el paradero de familiares, sobre todo si se trata de niños, puede ser una experiencia muy traumática. Por esa razón, la búsqueda constituye un servicio básico de la Cruz Roja en tiempo de catástrofe o de conflicto, en cualquier lugar del mundo " .

Los equipos de búsqueda del CICR y la CRK han reunificado a más de 120 familias separadas por la violencia que tuvo lugar después de las elecciones. Muchos otros casos se encuentran pendientes; desde comienzos de año, la Institución recibió al menos 400 solicitudes de búsqueda sólo relacionadas con menores.

A veces, un llamado telefónico alcanza para localizar a los seres queridos; en otros casos, hacen falta largos viajes y mucho tiempo, sobre todo en el caso de los menores no acompañados. Muchas personas desplazadas carecen de acceso a teléfonos en los campamentos, y las pocas que cuentan con teléfonos celulares no tienen dinero para llamar a sus familiares. Con los recursos provistos por el CICR y la CRK, esas personas pueden comunicarse con sus seres queridos. 

* Nombre ficticio. Se han cambiado los nombres a fin de proteger la identidad de las personas.