Côte d'Ivoire: crece la inseguridad

08-03-2011 Entrevista

Los enfrentamientos que tienen lugar en diversas partes de la capital de Côte d'Ivoire y en la región occidental del país prosiguieron durante esta semana, causando nuevas víctimas y obligando a miles de personas a abandonar sus hogares. Philippe Beauverd, jefe adjunto de la delegación del CICR en Abiyán, ofrece un panorama de la situación.

     
©CICR 
   
Philippe Beauverd 
               
©Reuters/Thierry Gouegnon 
   
Angree, Abiyán, 1º de marzo de 2011. En la iglesia de San Ambrosio, que ofrece un refugio temporal contra los enfrentamientos, unos niños duermen sobre el piso. 
           

  ¿Cuál es la situación actual en Abiyán?  

La situación es inestable y varía de un distrito a otro. En algunas partes de la ciudad, la vida prosigue de manera más o menos normal, mientras que el suburbio de Abobo ha sido escenario de enfrentamientos con armas pesadas, que ocasionaron varios muertos y obligaron a miles de personas a huir a Anyama y a otras partes de la capital.

En estos momentos, sigue habiendo considerable tensión en algunos distritos y se nos ha informado que el número de víctimas es muy elevado. También hemos observado una creciente inseguridad.

  ¿Cuáles son los principales problemas humanitarios que han observado sobre el terreno?  

 Los enfrentamientos en el suburbio de Abobo han causado numerosas víctimas fatales y han obligado a muchas personas a abandonar sus hogares. Casi todas fueron acogidas por familiares o amigos.

Esta práctica constituye un buen ejemplo de la solidaridad africana, que debería resaltarse y que desempeña un papel vital en esta crisis. Otras personas se han alojado en centros de recepción provisionales.

Los centros de salud informan que muchas personas presentan heridas causadas por cuchillos y otras armas, y que no siempre cuentan con la capacidad necesaria para tratar estos casos. En estos momentos, la situación es tan confusa que no nos es posible facilitar los números exactos de personas muertas, heridas o desplazadas.

En una u otra forma, toda la población de Abiyán sufre las consecuencias de la situación, sobre todo el deterioro de las condiciones de seguridad y el temor de que se extiendan los enfrentamientos en las calles de la ciudad. Muchos habitantes han acogido a familiares o amigos que huyeron de las zonas afectadas por la violencia.

  ¿Qué ha podido hacer el CICR en beneficio de las personas afectadas por los recientes enfrentamientos?  

 Pudimos acudir con rapidez a Abobo y Anyama para evaluar las necesidades. Ya hemos distribuido medicamentos en Anyama, Angré, Adjamé y Yopougon, para ayudar a algunos centros de salud a afrontar la afluencia de heridos y enfermos.

Además, hemos prestado asistencia a tres centros de recepción para personas desplazadas en Abiyán, que albergan entre 500 y 600 desplazados. A fin de responder a sus necesidades básicas, les hemos proporcionado agua, refugios y artículos esenciales para la higiene. Por último, nuestros delegados visitan a las personas detenidas durante los recientes acontecimientos.

Durante los próximos días, seguiremos prestando apoyo a los centros de recepción de personas desplazadas en función de cómo evolucione la cuestión de la seguridad en las distintas partes de la capital, particularmente en Anyama.

  ¿Qué nos puede decir acerca de la situación en la región occidental?  

 Debido a la inseguridad que reina en esa parte del país, es difícil acceder a la zona; además, los teléfonos están fuera de servicio. En estos momentos, la situación humanitaria en Côte d’Ivoire es confusa. Estamos inte ntando obtener más información, sobre todo a través de nuestras oficinas en Guiglo y Man.

Gracias a la información enviada por nuestros colegas del CICR que trabajan del otro lado de la frontera, ahora sabemos que los enfrentamientos en la región occidental han causado desplazamientos masivos a la vecina Liberia. Según algunos organismos humanitarios, hay más de 75.000 refugiados marfileños en ese país. Para responder a sus necesidades humanitarias, los equipos del CICR y de la

Cruz Roja de Liberia han proporcionado ayuda de emergencia en la forma de agua potable. También ayudan a los refugiados a ponerse en contacto con los familiares que aún se encuentran en Côte d'Ivoire.

  ¿Teme por la seguridad de su personal en Abiyán?  

 Nuestra seguridad ha sido garantizada por todas las partes, por lo cual podemos seguir trabajando pese a las dificultades que presenta la situación. Antes de trasladarnos a zonas sensibles, consultamos a nuestros contactos en el lugar.

También mantenemos contactos permanentes con los actores políticos y militares, quienes reconocen el valor de nuestras actividades humanitarias neutrales e independientes. Sin embargo, tenemos que estar alerta: nunca se puede dar por sentado que una situación sea segura. Nos preocupa, en particular, el hecho de que hay jóvenes de diversas facciones, armados con cuchillos y cachiporras, que parecen estar completamente fuera de control. Han armado barricadas en algunas calles y descargan su ira sobre los residentes locales.