Oriente Próximo y África del Norte: hacer frente a las urgencias médicas

04-04-2011 Entrevista

Mientras la agitación y la violencia se extienden por Oriente Próximo y África del Norte, Dominik Stillhart, subdirector de Actividades Operacionales del CICR, describe los desafíos que afrontan los agentes de salud y los hospitales locales en la región y la asistencia que reciben de la Institución.

     
©CICR  
   
Dominik Stillhart, subdirector de Actividades Operacionales del CICR. 
           
       
©CICR / N. Cohen / eg-e-00011 
   
Plaza Tahrir, El Cairo. Médicos, enfermeras y particulares improvisan un puesto sanitario para tratar a las personas heridas durante las manifestaciones. 
               
©CICR / Getty image / G. De Moustier / ly-e-00011 
   
Hospital Al Jalaa, Bengasi. Médicos y enfermeros libios atienden a un paciente en la unidad de accidentes y urgencias. 
               
©CICR / Getty image / G. De Moustier / ly-e-00029 
   
Hospital Al Bayda. Un paciente herido de bala recibe la visita de sus familiares. 
               
©CICR / T. Gassmann / ch-e-00742 
   
Aeropuerto de Cointrin, Ginebra. El personal de tierra carga insumos médicos destinados a Libia en dos aviones fletados por el CICR. 
           

 ¿Cuáles son los principales desafíos y prioridades en materia de atención médica que se plantean a raíz de la última ola de disturbios?  

En general, la violencia ha causado muchas víctimas fatales y un gran número de heridos. El conflicto armado en Libia, que afecta al país desde hace varias semanas, provoca un creciente número de víctimas, y el acceso humanitario a algunas partes del país sigue restringido.

En otros lugares, la agitación civil se añade a un conflicto armado existente, como en Yemen, donde, en la región norte, se desarrolla desde hace tiempo un conflicto armado sobre el cual hay escasa información. Asimismo, en Irak, las recientes manifestaciones han causado víctimas, al tiempo que la violencia relacionada con el conflicto armado en curso sigue causando centenares de muertos y heridos todos los meses. Cuando la agitación civil se suma a una situación humanitaria que ya es precaria, en un país debilitado por años de conflicto armado, el resultado puede ser desastroso en términos del costo en vidas humanas.

Por estas razones, una de nuestras máximas prioridades es prestar apoyo a los agentes de salud locales para salvar vidas y garantizar que las personas que necesitan atención médica de urgencia, en particular aquellas que han sido víctimas de la violencia, reciban la ayuda a que tienen derecho. Deseo destacar la enorme importancia de que el personal de salud tenga acceso inmediato a los heridos y enfermos y de que se les permita hacer su trabajo en condiciones de seguridad. Se trata, literalmente, de una cuestión de vida o muerte. 

¿Qué hace el CICR para afrontar estos desafíos?     

Atender a los heridos y enfermos, aliviar el sufrimiento y salvar vidas son los objetivos fundamentales de la actividad cotidiana del CICR y de sus socios en el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

En la situación planteada a raíz de la agitación civil y la violencia que se desataron recientemente en África del Norte y Oriente Próximo, hemos hecho todo lo posible por asistir al personal encargado de los servicios de primeros auxilios, para lo cual trabajamos codo a codo con las sociedades nacionales de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja de los países afectados, así como con los ministerios de salud, otras autoridades públicas y organizaciones locales.

Por ejemplo, en Egipto, el ministerio de salud está encargado de los servicios de primeros auxilios y de la atención de urgencia. La Media Luna Roja Egipcia ayuda a determinar las necesidades, pero hay otras organizaciones que también desempeñan un papel importante en este ámbito, al igual que los particulares que se ofrecen espontáneamente a actuar como voluntarios cuando estalla la violencia, como lo hicieron muchas personas en la Plaza Tahrir de El Cairo. El CICR mantiene una buena red de contactos con todos los participantes, lo que nos permite evaluar las necesidades y ofrecer una respuesta eficaz.

Las organizaciones humanitarias deben contar con un acceso seguro a las personas necesitadas, y todos deben respetar y proteger al personal médico, las instalaciones sanitarias y los vehículos que transportan a las personas heridas.

 ¿Cuáles son los riesgos principales que corre el personal de salud?  

 Sea que intenten atravesar puntos de bloqueo de carreteras o afrontar la repentina afluencia de pacientes con heridas de armas, los agentes de salud locales afrontan grandes riesgos y desafíos. Algunos han pagado un precio muy alto. El 3 de marzo, en Misrata, al oeste de Bengasi (Libia), dos voluntarios resultaron heridos cuando fueron atacadas sus ambulancias.

Atacar a las personas que prestan servicios médicos y obstruir el paso seguro de las ambulancias son actos absolutamente inaceptables. Todos los que participan en las hostilidades deben respetar al personal médico, las instalaciones sanitarias y los vehículos que se utilicen como ambulancias. También se ha de respetar a los agentes médicos y al personal de la Media Luna Roja y de la Cruz Roja, y se les debe permitir realizar su trabajo en condiciones de seguridad.

Los prestadores de primeros auxilios están particularmente expuestos a graves peligros y a obstrucciones en la realización de sus tareas, porque suelen ser los primeros en presentarse en el lugar de los hechos. Es vital que se les permita llevar a cabo sus tareas con rapidez y en condiciones seguras.

Aunque a menudo es posible tratar las lesiones menores en el lugar, los heridos graves deben ser trasladados al hospital. Los servicios médicos de urgencia estabilizan a los pacientes y aplican técnicas de triaje para garantizar que los pacientes más graves sean los primeros en recibir atención. El CICR presta apoyo a los servicios médicos locales en sus esfuerzos por atender a los heridos y asegurar que todos los heridos y enfermos reciban asistencia, independientemente del bando a que pertenezcan. Nuestra prioridad es asegurar que reciban el cuidado que necesitan. 

 ¿Cómo promueve el CICR el respeto de las normas que protegen a los heridos, a los enfermos y a las personas que les prestan cuidados?  

 Fomentando la conciencia de que el objetivo de los agentes de salud es ayudar a las personas y que todos deben respetar y proteger a los pacientes y al personal de salud. Una forma de hacerlo es mediante el diálogo con todas las partes en las hostilidades -las fuerzas policiales y de seguridad, pero también los manifestantes- y con las partes en los conflictos armados. Básicamente, una de nuestras funciones es recordar a todos ellos sus obligaciones, en forma constante, todas las veces que sea necesario y mientras dure la violencia.

En mi opinión, existe el imperativo humanitario de que las fuerzas policiales y de seguridad, y todas las personas que participan en la violencia, respeten y protejan al personal médico, las instalaciones y las ambulancias en todo momento. Es así de sencillo. La actitud contraria es totalmente inaceptable.

 ¿Podría mencionar algunos ejemplos de la ayuda que el CICR presta al personal médico en los países afectados por la violencia?  

 Este tipo de actividad constituye uno de los aspectos básicos de nuestro cometido. El CICR protege a los heridos y enfermos desde hace más de 150 años. Por esta razón, en varios de los países recientemente afectados por la violencia, veníamos prestando apoyo al sector de la salud incluso antes de que comenzara la agitación civil.

En Túnez y Egipto, el CICR coopera desde hace mucho tiempo con las sociedades nacionales de la Media Luna Roja. Durante los recientes disturbios en Egipto, proporcio namos a más de diez hospitales insumos suficientes para tratar a hasta 1.000 heridos graves. Además, suministramos a la Media Luna Roja de Egipto material de vendaje y apósitos en cantidades suficientes para atender a 5.000 pacientes. También nos aseguramos de contar con paquetes de apósitos de emergencia adicionales para la atención de 5.000 personas con heridas leves.

En otros países, como Yemen e Irak, el CICR viene prestando apoyo a los servicios de salud locales desde hace décadas. En Yemen, la Media Luna Roja trabaja las 24 horas del día para prestar servicios de primeros auxilios en las zonas donde tienen lugar las manifestaciones, mientras que el CICR proporciona insumos quirúrgicos y médicos e imparte formación en primeros auxilios para los voluntarios. En Irak, el CICR organiza frecuentes sesiones de formación para los agentes médicos, para permitirles afrontar la afluencia de víctimas ocasionadas por el conflicto armado en curso. Estamos preparados para prestar más asistencia si las circunstancias lo requieren. 

En Bahrein, país abarcado por nuestra delegación regional en Kuwait, llevamos a cabo una misión de evaluación sobre el terreno en cooperación con la Media Luna Roja de Bahrein, en los primeros momentos de los disturbios. Proporcionamos a la Sociedad Nacional, en forma anticipada, reservas de materiales para primeros auxilios, así como insumos quirúrgicos suficientes para atender a hasta 250 víctimas.

Durante las etapas iniciales de las hostilidades en Libia, enviamos dos equipos médicos, con inclusión de cirujanos y personal de enfermería, para ayudar a los médicos locales a atender a las numerosas víctimas que llegaban a los hospitales de Bengasi y Ajdabiya. Junto con la Media Luna Roja Libia, también renovamos las reservas de insumos de emergencia de sus centros médicos.

Además, en coordinación con el Comité Sanitario de Bengasi y la Media Luna Roja Libia, los equipos médicos del CI CR realizaron, en el hospital Al Jalaa, un seminario de cirugía en beneficio de más de 70 médicos y enfermeros libios. La noticia más reciente en relación con Libia es que el 30 de marzo, llegó a Trípoli un equipo de delegados del CICR para celebrar conversaciones con funcionarios gubernamentales libios sobre cuestiones de interés humanitario.