Página archivada:puede contener información desactualizada

Ruanda: Ayuda de emergencia para la prisión de Rilima

05-04-2001 Comunicado de prensa 01/13

Estos últimos días, el CICR ha incrementado sus actividades en la prisión de Rilima (región de Bugesera, en el sudeste del país), donde la mayoría de los 7.400 detenidos están a la espera de que se celebre su juicio. En los últimos meses, se han registrado decenas de fallecimientos debido a la degradación de las condiciones de higiene. El paludismo, enfermedad endémica en la zona, las diarreas y el tifus (diagnóstico no confirmado todavía) tienen repercusiones tanto más dramáticas cuanto que esa población está ya muy debilitada por las difíciles condiciones de detención y una alimentación muy escasa.

Hace una semana, el CICR comenzó a tomar las primeras medidas para aumentar la cantidad de agua en la prisión: reparó una de las bombas de alimentación e instaló cisternas suplementarias para el almacenamiento. Actualmente organiza el tratamiento sistemático de los detenidos en peor estado. El CICR ya ha proporcionado los medicamentos necesarios y se mantiene listo para ayudar a las autoridades ruandesas en la desinfección completa de la prisión (los productos y el material necesarios para ello estarán disponibles dentro de unos días). Se ha informado a los Ministerios del Interior y de Salud de la gravedad de la situación.

El CICR no tiene ni medios ni intención de reemplazar a las autoridades ruandesas, responsables de la salud de los detenidos y de la higiene en las prisiones del país. Intenta estimular a las correspondientes instituciones para que se preste la debida atención y se asignen los medios necesarios a ese problema, sin que por ello caiga en el olvido la población ruandesa en su conjunto, que no siempre tiene acceso a la higiene y a la salud.

La delegación del CICR permanece en contacto con las autoridades ruandesas al más alto nivel y sobre el terreno, a fin de mejorar el funcionamiento de las administraciones responsables de la prisión de Rilima y de los demás lugares de detención del país. En efecto, se trata de evitar -mediante medidas gubernamentales preventivas- que, en los próximos meses, se repita una situación de urgencia similar.

Cabe recordar que el CICR acude periódicamente a los lugares de detención en Ruanda y que proporciona más de la mitad de la ración alimentaria necesaria a 92.000 personas detenidas en 19 prisiones centrales.

Ruanda se enfrenta al problema que plantea la detención de unas 115.000 personas, en su mayoría acusadas de haber participado en el genocidio que asoló el país de abril a julio de 1994. Unas 20.000 están detenidas en calabozos municipales, tres cuartas partes de los cuales se hallan en las provincias de Gitarama y Butare.



Secciones relacionadas