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8 de mayo, Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, 8 de mayo de 2003Mensaje conjunto de los presidentes del Comité Internacional de la Cruz Roja y de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

08-05-2003

Celebramos hoy el Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en un mundo donde prima el recelo y se mira el futuro con temor. Con todo, conmemoramos este día con el convencimiento de que nuestros objetivos e ideales, claramente expresados en los principios en que se fundamenta la acción del Movimiento, conservan toda su vigencia.

Tenemos ante nosotros grandes desafíos. La dignidad humana corre peligro por diversas razones y circunstancias: la guerra, la enfermedad, los desastres. Aumenta el costo desde el punto de vista humano y la atención se desplaza a otros horizontes. Las imágenes de vidas truncadas y casas destruidas quedan en nosotros como recuerdos intangibles, mientras que las víctimas siguen sin encontrar alivio a sus sufrimientos.

El mensaje para la Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Median Luna Roja que celebraremos este año es que debemos proteger la dignidad humana, a la que todas las personas tienen derecho. Si consideramos que el SIDA afecta a millones de personas, que muchos seres humanos siguen sufriendo los estragos de la guerra y que la pobreza impide el acceso al mínimo esencial para vivir con decoro, ese desafío puede parecer invencible. Sin embargo, disponemos de los mecanismos necesarios para encararlo.

El derecho internacional humanitario permite, siempre que sea aplicado cabalmente, proteger la vida y la dignidad de las víctimas de los conflictos. Las normas por las que se rigen las acciones en caso de desastre estipulan la protección debida a todos los ciudadanos en caso de catástrofes naturales o causadas por el hombre. La promesa hecha por la Cruz Roja y la Media Luna Roja de combatir el estigma y la discriminación es u n modo de celebrar el principio de Humanidad, y nos insta a redoblar nuestros esfuerzos para ayudar a los olvidados, los heridos y los vulnerables.

El mundo cambia y el Movimiento persevera en su cometido humanitario. Hoy y siempre, debemos estar orgullosos de nuestros logros y estar preparados para hacer frente a los nuevos desafíos, apoyándonos en los principios en se fundamenta nuestra acción.

No hay desafío más grande que el de proteger la dignidad humana cuando ésta corre los más grandes peligros.

No hay mejor mejor guía para encarar este desafío que la que nos proporcionan los Principios Fundamentales.

  Dr. Jakob Kellenberger  

Presidente

Comité Internacional de la Cruz Roja

  Don Juan Manuel Suárez del Toro Rivero  

Presidente

Federación Internacional de Sociedades de la

Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Ginebra, 8 de mayo de 2003



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