Violencia interna: sobre la protección de personas en situaciones de "violencia interna" que no son consideradas conflicto armado

25-04-2008 Declaraciónpor Michel Minnig

Declaración de Michel Minnig, delegado del CICR para Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay en la sesión especial de la Comisión de Asuntos Jurídicos y Políticos sobre temas de actualidad del derecho internacional humanitario, Washington, D.C., 25 de enero de 2008.

Agradezco la oportunidad de someter este texto que presenta aspectos menos conocidos del rol humanitario del CICR en beneficio de las personas afectadas por situaciones de " violencia interna " a partir de la experiencia concreta del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en América Latina y el Caribe. Este texto está basado en los comentarios respecto al tema hechos durante la sesión especial de la Comisión de Asuntos Jurídicos y Políticos sobre temas de actualidad del derecho internacional humanitario llevada a cabo el 25 de enero de 2008.

Como se sabe, el CICR, en base a los Convenios de Ginebra 1949 y a los Protocolos adicionales de 1977, los cuales constituyen uno de los   pilares del derecho internacional humanitario (DIH), se enorgullece de gozar de la aceptación de la mayoría de la comunidad internacional, para poder desempañar su papel humanitario en situaciones de conflicto armado, sea internacional o no-internacional, y asistir y proteger a las víctimas de estas situaciones.

El CICR valora también la posibilidad de contribuir, en conformidad con su mandato, a la promoción del derecho internacional humanitario y a la integración de sus disposiciones dentro del aparato normativo de los Estados.

Al respecto, en la región del Cono Sur y en Brasil, donde opera la Delegación a mi cargo, y también en el resto del continente, es grato tener conocimiento de los avances logrados por los Estados en materia de adopción de leyes para la represión de los crímenes de guerra, en conformidad con las disposiciones del tratado de Roma sobre la creación de la Corte Penal Internacional y en conformidad con los Conve nios de Ginebra. Asimismo, el CICR valora los esfuerzos hechos por las Fuerzas Armadas de la región en materia de revisión y adecuación a las normas del DIH de sus directrices, tales como los manuales de procedimiento y los planes de enseñanza.

El accionar humanitario del CICR, dentro de los contextos de los conflictos armados regidos por las normas del derecho internacional humanitario, es mundialmente conocido. Sin embargo, tal vez, no se conozca, con el mismo nivel de detalle, el posicionamiento y las tareas que puede realizar nuestra institución en las mencionadas situaciones de " violencia interna " . Cabe señalar que en América Latina y el Caribe donde felizmente han retrocedido notablemente los conflictos armados, estas situaciones de " violencia interna " llaman cada vez más la atención de la ciudadanía y de las autoridades por las graves consecuencias humanitarias que generan.

Si bien no existe realmente una definición jurídica para dichas situaciones de violencia, a veces nos referimos a ellas como " disturbios internos " o " tensiones internas " , para identificarlas más adecuadamente. Con el fin de facilitar la comprensión del mencionado contexto y sin pretender dar una definición jurídica, me permito brindar algunas descripciones de estas situaciones.

  Disturbios internos  

Se puede considerar que existe una situación de " disturbios internos " cuando sin que haya un conflicto armado no internacional propiamente dicho, existe dentro de un Estado, un enfrentamiento que presenta cierta gravedad o duración e involucra actos de violencia.

Estos actos pueden ser de formas variables, desde actos espontáneos de rebelión, hasta la lucha entre sí de grupos más o menos organizados, o contra las autoridades que están en el poder.

En tales s ituaciones, que no necesariamente degeneran en una lucha abierta en la que se enfrentan dos partes bien identificadas, las autoridades en el poder recurren a cuantiosas fuerzas policiales, incluso a las fuerzas armadas, para restablecer el orden, ocasionando con ello muchas víctimas y haciendo necesaria la aplicación de un mínimo de reglas humanitarias.

  Tensiones internas  

A diferencia de los " disturbios internos " , en las " tensiones internas " no se registran enfrentamientos armados. Podría constituir una situación de tensión interna, cualquier situación de grave tensión en un Estado, de origen político, religioso, racial, social, económico, etc.; o también, las secuelas de un conflicto armado o de disturbios internos que afecten al territorio de un Estado.

Las " tensiones internas " se encuentran en un nivel inferior a los " disturbios internos " , dado que no involucran enfrentamientos violentos.

Sin embargo, cualquiera sea la pertinencia de estas descripciones, es importante para el CICR no encerrarse en definiciones que podrían limitar su campo de intervención humanitaria. El CICR prefiere determinar su actuación frente a estas llamadas situaciones de " violencia interna " no en virtud a una tipología de sus diversas manifestaciones, sino en base a las necesidades humanitarias que podrían desprenderse de ellas.

Claramente para el CICR estas situaciones de " violencia interna " -que no pueden ser calificadas de " conflicto armado " - se encuentran por debajo del umbral de aplicación del derecho internacional humanitario. En éstas, están vigentes las normas del derecho internacional de los derechos humanos (DDHH) que regulan, para los agentes del Estado, el uso de la fuerza. Podríamos también calificar estas normas de los DDHH como una forma de " principios humanitarios " puesto que, en cuanto a la defensa de la vida y de la dignidad humana, ellas se encuentran tanto en los DDHH como en el DIH.

Estas situaciones llamadas " disturbios internos " , " tensiones internas " o más genéricamente " violencia interna " pueden, por ejemplo, tomar la forma de confrontaciones entre:

 
  • fuerzas de seguridad y manifestantes;
  •    
  • grupos comunitarios entre sí mismos;
  •    
  • fuerzas de seguridad y bandas armadas ilegales; o
  •    
  • fuerzas ilegales entre sí mismas.
 

Estas confrontaciones pueden acontecer tanto el campo como en la ciudad. Aquellas que acontecen en las ciudades son cada vez más preocupantes , desde el punto de vista del CICR, tanto en términos de seguridad para la ciudadanía como de consecuencias humanitarias.

Hablando más precisamente de las consecuencias humanitarias, éstas pueden traducirse en:

 
  • muertos y heridos, inclusive dentro los rangos de los agentes del Estado;
  •    
  • desplazamiento de las personas;
  •    
  • abusos en contra de las personas;
  •    
  • destrucciones de domicilios o bienes;
  •    
  • interrupciones de la vida económica; y/o
  •    
  • traumas.
 

¿Cómo se determina la intervención del CICR en caso de situaciones de " violencia interna " ?

La intervención del CICR está motivada por tres factores:

 
  • la amplitud de las consecuencias humanitarias;
  •    
  • el valor agregado de la acción de nuestra institución en base a su experiencia, a su capacidad así como a su "modus operandi" de organización neutral, imparcial e independiente; y
  •    
  • la aceptación de las autoridades.
 

Como ustedes saben, en una situación de " conflicto armado " , internacional o no internacional, la acción humanitaria del CICR está respaldada por el mandato otorgado a nuestra institución por la comunidad internacional a través de los Convenios de Ginebra y de sus Protocolos adicionales, base esencial del derecho internacional humanitario.

En una situación de " violencia interna " , donde no se aplican como tales las disposiciones del DIH, el " derecho de iniciativa humanitaria " se desprende de los Estatutos del Movimiento de la Cruz Roja y Media Luna Roja. Aunque este mandato confiado al CICR para desempañar un papel humanitario en este contexto es menos " legalista " que el que se le otorga en los Convenios de Ginebra, cabe señalar que los Estatutos del Movimiento expresan también la voluntad de los Estados. Dichos Estatutos, han sido adoptados en el marco de una conferencia internacional que, cada cuatro años, reúne a los miembros del Movimiento con los Estados firmantes de los Convenios de Ginebra, y que guía nuestra acción humanitaria.

Una vez determinada la gravedad derivada de una situación de " violencia interna " , y conseguido el acuerdo de las autoridades pertinentes pa ra llevar a cabo una acción humanitaria, el CICR usa " mutatis mutandis " , el mismo modo de acción que el aplicado en un contexto de conflicto armado.

En América Latina, la respuesta humanitaria del CICR, frente a la " violencia interna " , sigue dos patrones paralelos, uno podría ser llamado " preventivo " , el otro " operativo " .

Las actividades desempeñadas en el campo preventivo abarcan programas de cooperación con las fuerzas de seguridad, y tienen como finalidad la revisión y la adecuación de todas las directrices operacionales o educacionales, en todo lo concerniente a las reglas de los DDHH aplicables al uso de la fuerza. Otra campo preventivo atañe a la sensibilización de los alumnos de nivel de enseñanza secundaria acerca de temas y situaciones que pueden promover una reflexión sobre la violencia y sus consecuencias.

El campo operativo cuenta, por ejemplo, con las siguientes actividades:

 
  • diálogo bilateral con las autoridades sobre las consecuencias que pueden desprenderse de un uso inadecuado o desproporcionado de la fuerza;
  •    
  • visitas a personas privadas de libertad a raíz de las mencionadas situaciones con la finalidad de monitorear las condiciones de detención y el trato;
  •    
  • apoyo a las autoridades carcelarias a fin de mejorar la gestión de los lugares de detención; y/o
  •    
  • desarrollo de programas médico-sociales realizados por la Sociedades Nacionales de la Cruz Roja en zonas afectadas por situaciones de violencia.
 

En conclusión, el CICR quisiera agradecer a los Estados que ya han apoyado la intervención humanitaria del CICR en situaciones de " violencia interna " y agradecer de antemano a los Estados que lo harían al existir una necesidad.

Muchas gracias.