Con gran valor y tenacidad, basquetbolistas afganas en silla de ruedas van por el objetivo

Preparándose para los Juegos Asiáticos de 2018

  • Somaya Noori, 19
    Somaya Noori, 19
    Hace trece años, Somaya se dirigía a la escuela cuando pisó una a mina terrestre y perdió la pierna derecha en el accidente. “Deseo crear conciencia acerca del programa para que otras personas no sean víctimas de la guerra.” El año pasado, Somaya fue consagrada como “Mejor jugadora”, título que recibió durante la Copa de Bali, en Indonesia.
    CC BY-NC-ND / CICR / Roya Musawi
  • Farzana Mohamadi, 26
    Farzana Mohamadi, 26
    Tras décadas de conflicto armado, el acceso de los habitantes de Afganistán a una atención médica básica se redujo de manera significativa. La familia de Farzana no pudo vacunarla contra la poliomielitis, por lo que quedó con parálisis a los dos años de edad.
    CC BY-NC-ND / CICR / Roya Musawi
  • Nilofar Bayat, 25
    Nilofar Bayat, 25
    Nilofar es la capitana de su equipo y trabaja en el centro de rehabilitación del CICR, en Kabul. Quiere que el mundo vea otra realidad de Afganistán: una libre de guerras y de violencia.
    CC BY-NC-ND / CICR / Roya Musawi
  • Saleha Haidare, 24
    Saleha Haidare, 24
    Este evento deportivo será la primera competencia de Saleha en el extranjero. Con el apoyo de su familia, esta joven deportista está decidida a ganar. “No me interesa la opinión de las personas... soy optimista sobre mi futuro.”
    CC BY-NC-ND / CICR / Roya Musawi
  • Nadia Paigham, 24
    Nadia Paigham, 24
    Nadia practica básquetbol en silla de ruedas hace seis años. “Estoy entusiasmada y algo nerviosa por los Juegos Asiáticos de 2018. Otros equipos, a diferencia del nuestro, entrenan en mejores condiciones y tienen acceso a establecimientos de avanzada.”
    CC BY-NC-ND / CICR / Roya Musawi
  • Saleha Nekkhaw, 25
    Saleha Nekkhaw, 25
    Saleha juega de defensora en el campo de juego. Sin embargo, esa no es su única especialidad, dado que pronto se recibirá de abogada. Hace poco, Saleha comenzó a cursar el último semestre de la carrera de derecho en la Universidad de Herat.
    CC BY-NC-ND / CICR / Roya Musawi
  • Kamila Rahimi, 24
    Kamila Rahimi, 24
    Los deportes pueden una forma de empoderamiento, y Kamila está en lo cierto cuando afirma lo siguiente: “El básquetbol hace que me olvide de mi discapacidad. Hace que me sienta igual a los demás… me hace sentir una mujer fuerte.”
    CC BY-NC-ND / CICR / Roya Musawi
  • Shabana Akbari, 19
    Shabana Akbari, 19
    “La guerra y los disturbios desestabilizaron a Afganistán en todo sentido. En nuestro lugar de origen, la sociedad está muy sensibilizada, y, para nosotras, representar a nuestro país a nivel internacional es un gran logro.” Shabana espera ganar el campeonato y llevar el trofeo a Afganistán.
    CC BY-NC-ND / CICR / Roya Musawi
  • Mulkara Rahimi, 30
    Mulkara Rahimi, 30
    “La vida en Afganistán puede ser muy difícil para las personas con discapacidad. Recuerdo que solía ser objeto de muchas críticas y burlas cuando era más joven.” Mulkara es fisioterapeuta y trabaja con el CICR. En la actualidad, ayuda a otras personas que enfrentan los mismos problemas que ella enfrentó alguna vez.
    CC BY-NC-ND / CICR / Roya Musawi
  • Frishta Museri, 23
    Frishta Museri, 23
    Frishta es de Mazar-e-Sharif, zona norte de Afganistán. Esta será la cuarta oportunidad en que competirá en el extranjero. En la actualidad, estudia para convertirse en fisioterapeuta, al igual Mulkara, su compañera de equipo.
    CC BY-NC-ND / CICR / Roya Musawi
  • Jamila Ahmadi, 19
    Jamila Ahmadi, 19
    Jamila tiene poliomielitis, pero esa enfermedad no le ha impedido entrenarse intensamente para el torneo. A esta estudiante de escuela secundaria le gusta bordar en su tiempo libre.
    CC BY-NC-ND / CICR / Roya Musawi
05 octubre 2018

Los deportes son un magnífico nivelador: no solo empoderan, sino que preparan a los deportistas para convertirse en agentes de cambio. A través de los deportes, las personas con discapacidad adquieren habilidades sociales de suma importancia, ganan independencia y se convierten en verdaderos héroes. Quienes hacen honor a esas características son las integrantes del seleccionado femenino de básquetbol en silla de ruedas de Afganistán.

En marzo, estas mujeres llenas de vitalidad ganaron el torneo clasificatorio realizado en Tailandia y, de ese modo, lograron un lugar en los Juegos Asiáticos de 2018, cuyo escenario será Yakarta, Indonesia. Para algunas de estas jugadoras, será la primera vez que viajarán al extranjero en representación de Afganistán.

Cada una sueña con ganar el campeonato. Tras haber luchado para llegar adonde están hoy, estas basquetbolistas quieren que el mundo vea también esa faceta de Afganistán, donde el deporte vence a la tristeza y los conflictos.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) llevó el básquetbol en silla de ruedas a Afganistán hace casi ocho años. Con los años, cerca de cuatrocientos deportistas comenzaron a practicar ese deporte y ahora juegan para diferentes equipos de todo el país. "Estas personas comenzaron a tener una enorme confianza en sí mismas cuando empezaron a jugar al básquetbol", asegura Jess Markt, asesor del CICR en materia de deportes para personas con discapacidad e inclusión.