Refugiados, repatriados y desplazados: declaración del CICR ante la ONU, 2016

03 noviembre 2016

Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados, cuestiones relacionadas con los refugiados, los repatriados y los desplazados y cuestiones humanitarias. Declaración del CICR. Noviembre de 2016.

Lamentablemente, el año 2016 ha marcado otro alto récord de desplazamientos forzados a nivel mundial. Unos dos tercios de las personas afectadas son personas internamente desplazadas. Las causas principales son bien conocidas. Los Estados no están tomando las medidas suficientes para prevenir y resolver los conflictos armados, y demasiado poco es lo que se está haciendo para respetar y hacer respetar el derecho internacional humanitario.

El CICR acoge con satisfacción la Declaración de Nueva York sobre Refugiados y Migrantes como una importante expresión política de la comunidad internacional sobre la necesidad de mejorar su respuesta a estos grupos vulnerables. Apoyaremos la elaboración de ambos pactos mundiales, poniendo a disposición nuestra experiencia y nuestras competencias.

El CICR quisiera aprovechar esta oportunidad para instar a los Estados a seguir centrando su atención en los desplazamientos internos, ya que continúan siendo una de las preocupaciones humanitarias más graves de nuestro tiempo. La mayoría de las personas que deben desplazarse a raíz de conflictos armados o de otras situaciones de violencia se quedan en su propio país. En los casos en que existe un nexo con el movimiento de población entre fronteras internacionales, se necesita un enfoque integral, que también debería procurar prevenir y abordar los desplazamientos internos. Ello incluye, en particular, proteger y asistir a todos los civiles en países afectados por conflictos armados, para lo cual es fundamental un mayor respeto del derecho internacional humanitario. El CICR está dispuesto a cumplir su papel, pero reitera que la responsabilidad principal de prestar protección y asistencia a los civiles corresponde a las partes en conflicto armado.

Como parte de su apoyo continuo a la Convención de Kampala de la Unión Africana, el CICR acaba de publicar las conclusiones de un ejercicio de balance en el que identifica las enseñanzas obtenidas, las buenas prácticas y los retos principales de los esfuerzos de los Estados por traducir la Convención en mejoras reales para las personas internamente desplazadas y las comunidades anfitrionas. Esperamos que este informe sea considerado una herramienta útil por la Unión Africana, sus Estados miembros y las organizaciones subregionales, y que contribuya al tan necesario intercambio de experiencias sobre la mejor manera de aplicar la Convención.

Una de las cuestiones transversales que surge del informe es la necesidad de entablar un diálogo activo con los desplazados y con las comunidades anfitrionas. Los desplazados internos deben poder participar en la planificación, la implementación y la evaluación de programas para que sus perspectivas, necesidades y capacidades individuales se tomen en consideración.

Los niños desplazados son vulnerables a quedar separados de sus familiares y a ser reclutados por la fuerza, y con frecuencia tienen necesidades psicológicas y psicosociales relacionadas con el trauma del desplazamiento. Numerosos niños carecen de acceso a la educación, a veces durante años, lo que tiene consecuencias de largo plazo para ellos y para sus familiares.

El CICR espera que el próximo Diálogo del Alto Comisionado sobre los Desafíos de la Protección analice en mayor medida cómo las autoridades y las organizaciones pueden dar más prioridad a la inclusión de los niños desplazados en sus programas educativos y de otra índole. El CICR sigue dialogando con partes en conflictos armados respecto de las obligaciones que tienen conforme al derecho internacional humanitario en relación con las personas civiles y los bienes de carácter civil, y les recuerda que deben dar protección a las escuelas, los docentes y los estudiantes. Asimismo, instamos a los Estados y a las partes en conflictos armados a que garanticen que los niños desplazados puedan continuar recibiendo educación, incluso mediante el levantamiento de las barreras administrativas.

El CICR apoya de muchas maneras a los niños y a las familias que han tenido que desplazarse a causa de conflictos y de otras situaciones de violencia, y está dispuesto a respaldar todo esfuerzo destinado a garantizar que los niños desplazados tengan acceso a la educación.

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