Los niños en la República Democrática del Congo (RDC)

En algunas zonas de la RD Congo, la violencia es el constante telón de fondo de la vida de sus habitantes. Los niños se ven particularmente afectados por el desplazamiento, el reclutamiento por parte de de grupos armados y la crisis alimentaria.

RD Congo, provincia de Tanganica, Manono. El CICR brinda atención médica a niños que sufren malnutrición.  Sus familias también reciben artículos de necesidad básica. CC BY-NC-ND / CICR / Birom Seck

RD Congo, provincia de Tanganica, Manono. El CICR brinda atención médica a niños que sufren malnutrición.  Sus familias también reciben artículos de necesidad básica. CC BY-NC-ND / CICR / Birom Seck

Los niños son uno de los grupos más vulnerables en toda población civil que atraviesa un conflicto armado. En algunas zonas de la República Democrática del Congo (RDC), la violencia es el constante telón de fondo de la vida de sus habitantes. Los civiles se ven obligados a escapar de violaciones, saqueos e incendios, desplazándose de una aldea a otra en busca de seguridad. 

A los niños de la escuela que vieron los enfrentamientos les cuesta concentrarse. No pueden dejar de pensar en lo que sucedió.

Destinée Zawadi, maestra en Ziralo, Kivu Sur.

Reclutamiento de niños

En la República Democrática del Congo (RDC), pese a la protección conferida por el derecho, los niños siguen sumándose a las filas de combatientes. El CICR se esfuerza por luchar contra el reclutamiento de menores y por facilitar su retorno pacífico junto a sus familiares y comunidades. Sin embargo, el reclutamiento de niños está prohibido por la legislación nacional e internacional.

El enrolamiento voluntario o forzoso es una realidad que todavía sigue afectando a numerosos niños en República Democrática del Congo.

Tanja Cisse, delegada de Protección de civiles del CICR

Estos niños, menores de 18 años de edad, a veces son reclutados por la fuerza. Pero, en la mayoría de los casos, se suman voluntariamente a los grupos armados, así sea para encontrar allí un medio de sustento, por venganza o con la intención de defender a sus comunidades. Son utilizados como combatientes, aunque no exclusivamente. Algunos ofician de cocineros, mensajeros, cargadores, batidores, amuletos, espías o esclavos sexuales (en general, las niñas, que a veces son obligadas a contraer matrimonio).

Esa vida de violencia y vagabundeo tiene consecuencias múltiples: heridas (que a veces causan severas discapacidades), embarazos precoces, falta de acceso a la educación o a la salud, angustia psicológica, arrestos, detenciones y, en ocasiones, rechazo por parte de la comunidad.

Crisis alimentaria y desnutrición

Los brotes de violencia y la inestabilidad impiden que las personas desplazadas puedan regresar a sus aldeas y llevar una vida normal. En ese contexto, la crisis alimentaria se agrava. En 2017, los esquipos del CICR identificaron y atendieron muchos casos de malnutrición grave.

Entre los más afectados por esta situación se encuentran los niños. Mukalay Mangasa, madre de ocho hijos en avanzado estado de malnutrición, perdió a su marido durante el último brote de violencia entre las comunidades. "Después de que murió mi marido, mis hijos y yo no teníamos para comer y nos enfermamos", explicó. "Nuestro calvario continúa. Uno de mis hijos murió. Yo bajé de peso por la angustia y la preocupación. Cada día que pasa, el sufrimiento es mayor."

Mukalay Mangasa y sus hijos tuvieron que caminar diez kilómetros para ser atendidos en el centro de salud más cercano. CC BY-NC-ND / CICR / Birom Seck

Mukalay Mangasa y sus hijos tuvieron que caminar diez kilómetros para ser atendidos en el centro de salud más cercano. CC BY-NC-ND / CICR / Birom Seck

La acción del CICR

En la República Democrática del Congo (RDC), el CICR brinda apoyo psicológico las personas afectadas por la violencia, niños en particular y comunidades en general. Asimismo, proporciona asistencia alimentaria y atención médica en los casos de malnutrición.

Por otro lado, se esfuerza por fortalecer la protección de los menores a través de actividades de sensibilización ante los portadores de armas para prevenir su reclutamiento, facilitando el retorno de los menores junto a sus familias y comunidades, y apoyando las actividades destinadas a evitar que vuelvan a ser reclutados.

República Democrática del Congo. Un grupo de ex niños soldados aborda un avión del CICR en la base militar de Kamina. El avión los llevará a sus hogares en el nordeste del país. CC BY-NC-ND / CICR / A. NZIAVAKE

República Democrática del Congo. Un grupo de ex niños soldados aborda un avión del CICR en la base militar de Kamina. El avión los llevará a sus hogares en el nordeste del país. CC BY-NC-ND / CICR / A. NZIAVAKE

Tras la desmovilización, los menores que salen de las fuerzas y los grupos armados pasan algunos meses en centros de tránsito y orientación. Ese lapso de tiempo es necesario para poder ubicar a sus familiares, pero también para que aprendan a reinsertarse en la vida civil, a través de juegos y charlas. 

Por otro lado, el CICR apoya a asociaciones locales que ofrecen capacitación a menores en situación de riesgo, por ejemplo a los que han salido de las fuerzas o los grupos armados, lo que facilita su reinserción en la comunidad. La capacitación en carpintería, corte y confección, peluquería o panadería les permitirá iniciar actividades para generar ingresos. Tuit Ziralo desplazamiento niños