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Por qué los cadáveres no causan epidemias

13-11-2013 PMF

Cada vez que un desastre natural provoca una gran cantidad de muertes, uno de los dilemas más angustiantes que enfrentan los equipos de rescate es "¿qué hacemos con los cadáveres?"

Sorprendentemente, la respuesta es “sin prisa”. Contrariamente a la creencia popular, los cadáveres no son la causa de riesgos sanitarios graves. Después de una catástrofe, la prioridad es atender a los sobrevivientes. Apresurarse por enterrar los cadáveres desvía los recursos de las actividades de rescate y puede impedir la posterior identificación de los cuerpos.

Sin embargo, también es importante la dignidad de los muertos y, por otro lado, ver y oler los cadáveres puede ser muy angustiante. Por ello, nuestra recomenda ción es evacuar todos los cadáveres no identificados a áreas de recolección de cuerpos específicamente designadas para ellos, apenas estén disponibles los recursos necesarios para hacerlo.

Las recomendaciones que presentamos a continuación fueron extraídas de La gestión de cadáveres en situaciones de desastre: Guía práctica para equipos de respuesta . Puede ordenar o descargar esta publicación a través del sitio web del CICR.

Preguntas más frecuentes sobre gestión de cadáveres

 Información para el público

1. ¿Los cadáveres causan epidemias? 

No. Los cuerpos de las personas que han muerto en una catástrofe no causan epidemias. En una catástrofe, la gente muere a causa de una lesión, un incendio o por ahogo. No es probable que padezcan, al morir, enfermedades que causan epidemias, como cólera, fiebre tifoidea, malaria o peste. En la mayoría de los casos, lo más probable es que los sobrevivientes puedan propagar enfermedades.

2. ¿Qué riesgos sanitarios hay para la población en general?

Un riesgo insignificante, a menos que estén ayudando a evacuar los cadáveres. No obstante, existe un pequeño riesgo de diarrea causada por agua potable contaminada con materia fecal de los cadáveres. Alcanza con la desinfección de rutina del agua potable para prevenir  enfermedades originadas en el agua.

3. ¿Los cadáveres pueden contaminar el agua?

Eventualmente sí. Los cadáveres suelen perder heces, que pueden contaminar ríos u otras fuentes de agua con enfermedades diarreicas. Sin embargo, la gente por lo general evita beber agua de una fuente si le parece que allí ha habido cadáveres.

4. ¿Es efectivo rociar los cadáveres con desinfectantes o lavandina?

No. Esto no hace que los cadáveres se descompongan más rápido ni tampoco reduce el riesgo de enfermedades.

5. Los funcionarios locales y los periodistas dicen que existe un riesgo de enfermedades causadas por los cadáveres. ¿Es correcto?

No. Muchos profesionales y periodistas interpretan erróneamente los riesgos que conllevan los cadáveres después de una catástrofe. Incluso los trabajadores sanitarios a veces están mal informados y contribuyen a difundir esos rumores.

Información para los rescatistas

La gente que está en contacto con los cadáveres (rescatistas, personal de las morgues, etc.) corre un leve riesgo de contraer tuberculosis, hepatitis B y C, VIH y enfermedades diarreicas. Sin embargo, esas enfermedades no duran más de dos días en un cadáver (salvo el VIH, que puede sobrevivir hasta seis días). Los trabajadores pueden reducir los riesgos poniéndose botas y guantes de goma y siguiendo hábitos de higiene básicos, como lavarse las manos.

2. ¿Los rescatistas deben ponerse máscaras?

El olor de los cuerpos en descomposición es desagradable, pero no constituye un riesgo de salud en espacios bien aireados. No hay necesidad de usar máscaras por motivos de salud. De todos modos, los rescatistas tal vez se sientan mejor psicológicamente si las usan. Pero no se debería alentar a la población a hacerlo.

Información para las autoridades

1. ¿Con qué urgencia debe hacerse la recolección de los cadáveres?

La recolección de los cadáveres no es la tarea más urgente después de una catástrofe. La prioridad es atender a los sobrevivientes. Los cadáveres no representan riesgos de salud pública significativos. De todos modos, se debería recoger los cuerpos lo más pronto posible y evacuarlos para su posterior identificación.

2. ¿Se debe recurrir a las fosas comunes para evacuar rápidamente los cadáveres?

NO. No hay motivos de salud pública que justifiquen el entierro masivo y rápido de los cadáveres. Apresurarse a evacuar los cuerpos sin identificarlos debidamente causa más daños que ventajas. Enterrar varios cuerpos juntos puede traumatizar a los familiares y las comunidades, y puede tener consecuencias jurídicas graves, en la medida en que después es imposible recuperar e identificar los restos de cada persona.

3. ¿Qué deberían hacer las autoridades con los cadáveres?

  • Recoger los cadáveres y almacenarlos en contenedores refrigerados o provistos de hielo seco, o enterrarlos en forma temporaria, de tal modo de que luego puedan realiz arse las pericias forenses.
  • Tomar fotografías y registrar datos descriptivos de cada cuerpo.
  • Tratar de identificar cada cuerpo.

4. ¿Qué problemas psicológicos pueden surgir?

Las personas tienen una necesidad  muy grande de identificar a sus familiares  fallecidos. Para que las personas y las comunidades se recuperen y sanen, es importante que puedan dar sepultura a sus seres queridos siguiendo sus tradiciones, así como hacer el duelo.

5. ¿Qué tratamiento se debe dar a los cuerpos de los extranjeros fallecidos?

Es probable que los familiares de extranjeros deseen identificar y repatriar los cuerpos. La correcta identificación es importante por razones tanto diplomáticas como económicas. Es fundamental conservar los cuerpos para su identificación. Informar a los consulados y las embajadas, y comunicarse con INTERPOL para recibir asistencia.


Fotos

Morris Tidball-Binz, del CICR, y personal de la morgue recuperan cadáveres de una prisión. 

Puerto Príncipe, Haití, enero 2010.
Morris Tidball-Binz, del CICR, y personal de la morgue recuperan cadáveres de una prisión.
© CICR / M. Kokic / v-p-ht-e-00493

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