Las quince personas en cuestión, que dieron su consentimiento para participar en la operación, partieron en un convoy desde Beni —ubicada en la zona septentrional de la provincia de Kivu Norte— la noche del 6 de agosto. En la mañana del 7 de agosto, tras pasar por Uganda, que accedió a facilitar paso, el convoy llegó al territorio de Rutshuru, ubicado en el sur de la provincia, donde las personas liberadas fueron entregadas al AFC/M23. Esta operación se realizó en coordinación con las autoridades sanitarias y en estricto cumplimiento de las medidas preventivas contra el ébola, lo que incluyó la movilización de una ambulancia de la Cruz Roja de Uganda para atender cualquier emergencia médica.
"Esperamos que esta operación brinde algo de consuelo a las familias que llevan tanto tiempo separadas de sus seres queridos, que allane el camino para nuevas operaciones de liberación de detenidos, tal como acordaron las partes durante diversas negociaciones, y que lleve algo de esperanza a las poblaciones afectadas por los conflictos armados", señaló Stephanie Eller, jefa de operaciones del CICR en Kinsasa.
En el marco del proceso de Doha, el CICR actúa exclusivamente como intermediario neutral en respuesta a las solicitudes de las partes, en particular en lo que respecta al traslado seguro y la entrega de las personas liberadas por ellas.
En mayo de 2025, el CICR acompañó una serie de convoyes que trasladaron desde Goma hasta Kinsasa a varios cientos de personas desarmadas de las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo y de la Policía Nacional Congoleña, así como a familiares de estas personas. Las acciones del CICR son de carácter puramente humanitario y de conformidad con su cometido y sus Principios Fundamentales.
El CICR reitera que, en virtud del derecho internacional humanitario, las personas detenidas deben ser tratadas con humanidad en todas las circunstancias. Se deben tomar todas las medidas necesarias para garantizar su seguridad durante las operaciones de liberación
Acerca del CICR
Desde 1863, el Comité Internacional de la Cruz Roja trabaja para aliviar el sufrimiento y preservar la dignidad humana en contextos de guerra y violencia armada. Junto con nuestros socios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja brindamos asistencia vital a ambos lados de las líneas del frente y nos esforzamos para reunir a familiares separados y buscar a las personas desaparecidas.
Entablamos diálogo, a menudo confidencial, con las autoridades y los actores armados de todos los bandos a fin de promover el trato humano de las personas detenidas e instar al cumplimiento de la obligación que impone el derecho internacional humanitario de proteger a la población civil, incluso de los peligros en el ámbito digital.