Líbano: cada vez más dificultades para atender a las necesidades de quienes huyeron del conflicto

14 enero 2015

En los últimos días, ha crecido la preocupación por las dificultades económicas que cada vez más afrontan las familias que han recibido a refugiados en Líbano. Más de un millón de personas han huido del conflicto en Siria, incluidos palestinos de Siria y libaneses que han regresado a su país. Miles de familias sirias y otras que están viviendo en refugios precarios atraviesan graves penurias en las montañas libanesas. La infraestructura y los servicios públicos apenas dan abasto.

La crisis en Siria no parece tener un final a la vista, al tiempo que incrementan día a día las exigencias financieras, logísticas y de seguridad que pesan sobre los Gobiernos, las comunidades y las organizaciones humanitarias para responder a las necesidades de los más vulnerables. Son legítimas las preocupaciones por los costos. Sin embargo, toda persona que no participe o que haya dejado de participar en los enfrentamientos goza del derecho inalienable a buscar protección y seguridad.

"Estoy impresionado por la respuesta que dan las autoridades y las comunidades anfitrionas pese a los recursos limitados de que disponen. Apreciamos los esfuerzos del Gobierno por responder a semejante afluencia de refugiados y las consecuencias que tiene para la población libanesa", dijo el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Peter Maurer, al final de su visita a Líbano, que se extendió por dos días. "Confiamos en que, pese al nuevo reglamento de ingreso en Líbano desde Siria, y a las crecientes tensiones, los casos que necesiten ayuda humanitaria no sufran ningún tipo de impedimento. Nos referimos a las personas con un estado de salud grave, como los heridos, los niños que esperan ser reunidos con sus familiares, las personas con discapacidades graves y otras personas vulnerables en búsqueda de protección."

Además de reunirse con altos funcionarios del país, el señor Maurer visitó el hospital Notre Dame en Zghorta y el Centro de Formación en Traumatología dirigido por el CICR en Trípoli, a fin de reunirse con pacientes y víctimas de los hechos de violencia recientes. "Los pacientes con los que me reuní hoy han atravesado un verdadero suplicio. Algunos han perdido las piernas, otros, la vista, pero todo ellos mantienen la esperanza. Es nuestra responsabilidad asistir a todos los heridos por la violencia y el conflicto, sin discriminación. Los servicios de cirugía y rehabilitación que brinda el CICR realmente ayudan a mejorar la vida de estas personas."

El CICR está presente en Líbano desde 1967 y, junto con la Cruz Roja Libanesa, llevó adelante su labor humanitaria durante la guerra civil. La operación actual del CICR está creciendo rápidamente; cuenta con 245 colaboradores y un presupuesto total de 45 millones de francos suizos. El CICR dirige varios programas de salud, socorro y asistencia en efectivo, agua y saneamiento, reúne a familiares separados y visita a personas detenidas. Una de las cuestiones más urgentes sigue siendo la necesidad de averiguar lo sucedido a las personas que desaparecieron durante la guerra civil.

Para más información:
Soaade Messoudi, CICR Líbano, tel: +961 71802876
Dibeh Fakhr, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 37 23 o +41 79 447 37 26

 

 Fotos: CC BY-NC-ND / CICR / I. Malla

Peter Maurer encuentra Ahmed, de 10 años, un paciente sirio que recibe tratamiento en el Centro de Formación en Tripoli.

Peter Maurer encuentra Ahmed, de 10 años, un paciente sirio que recibe tratamiento en el Centro de Formación en Tripoli.

Peter Maurer encuentra un hombre libanés herido en Bab El-Tebbeneh.

Peter Maurer encuentra un hombre libanés herido en Bab El-Tebbeneh.

Peter Maurer con un paciente y un miembro del personal médico en el hospital Notre Dame, norte de Líbano.

Peter Maurer con un paciente y un miembro del personal médico en el hospital Notre Dame, norte de Líbano.