Concurso de Jóvenes Periodistas: fotografías de la guerra sin violencia ni sangre

20-09-2012 Entrevista

Jeremy Boo fue uno de los cinco ganadores del concurso de Jóvenes Periodistas organizado por el CICR en 2011. En febrero de ese año, Jeremy viajó a Georgia para tomar fotografías y escribir sobre la vida de la población de Georgia tras los conflictos de 1993 y 2008. En su exhibición "Guerra congelada", documenta los sueños y los recuerdos de los georgianos afectados por los conflictos.

Usted ha querido demostrar que "la pobreza no es tan simple como parece". ¿Por qué?

En nuestra realidad de Facebook, medida en "bites", hacemos hincapié en imágenes impresionantes y en estadísticas dramáticas. Tendemos a olvidar que hay personas detrás de la sangre y de los números. Definimos a esas personas por sus circunstancias en una realidad unidimensional. Nos decimos a nosotros mismos que "sólo se ve sangre en las fotos de la guerra, entonces la guerra termina cuando terminan los bombardeos" o "la pobreza se puede resolver con más dinero" o "las personas que son pobres y no tienen recursos están en esa situación porque no se esfuerzan lo suficiente".

Por ello, en mis historias traté de incluir las cuestiones de cultura, estilo de vida e identidad. Espero que el público recuerde que detrás de la guerra hay personas, pobreza y enfermedad. Tengo la esperanza de iluminar las influencias que perpetúan lo que vemos. En el caso de Georgia, también me concentré en un aspecto olvidado: las consecuencias psicológicas a largo plazo de los conflictos armados.

¿Cuál fue el motivo que lo decidió a organizar esta exhibición en este momento en particular?

Tomé la decisión al regresar a Singapur, porque allí mi trabajo no suscitó gran interés. Georgia está muy lejos de Singapur. Y, además, mis fotografías no muestran violencia ni sangre. Finalmente, me las ingenié para explicar el significado de este trabajo a los encargados de La Casa del Arte en el Antiguo Parlamento. Estuvieron de acuerdo en que era importante exhibir este aspecto poco visto de la guerra, y me ofrecieron un espacio para la exposición.

¿Cómo fue trabajar en Georgia?

El idioma fue una dificultad, pero los intérpretes del CICR me ayudaron mucho. La experiencia fue muy enriquecedora; los georgianos son amigables, hospitalarios y muy afectuosos. Se interesaron en saber más sobre mí y sobre mi país, y siempre estuvieron dispuestos e conversar.

Lo primero que me llamó la atención fue que el CICR estaba entregando ayudas financieras  para alentar a los pobladores a iniciar pequeños negocios y reconstruir su vida. Me pregunté por qué el CICR no se limitaba sólo a entregar préstamos. En las entrevistas que realicé, pude ver que a algunos georgianos les preocupa que, si vuelve a estallar una guerra, tal vez vuelvan a perder todas sus pertenencias. Con esa ayuda financiera no corren ningún riesgo financiero.

También pude ver la importancia de que el CICR entable el contacto entre las personas detenidas y sus familiares. Cuando es posible, el CICR incluso organiza reuniones de los prisioneros con sus parientes. De se modo, se alivia la carga psicológica que sufren las familias cuando uno de sus miembros es arrestado abruptamente.

¿Ha cambiado su vida desde que ganó el concurso, el año pasado? ¿Qué proyectos tiene ahora?

La experiencia en Georgia y mis otros proyectos periodísticos han profundizado el interés que tenía en economía y política, por ello he decidido estudiar ciencia política y economía en la Universidad Waseda, en Tokio.

También he estado trabajando en la campaña "Antes de que olvidemos", destinada a entablar el diálogo sobre demencia en Asia; he producido un documental de una hora de duración, una serie de exhibiciones en multimedios y un libro. Además, hice un breve documental sobre los juegos paralímpicos en China. Estoy decidido a no caer en la rutina estudiantil cuando inicie los estudios en Japón; me interesa mucho escribir y rodar documentales sobre la condición humana y sobre temas sociales.

 

En el marco del Año Internacional de la Juventud, en 2011, el CICR lanzó el concurso "Jóvenes Periodistas", en el que se propuso a jóvenes adultos de entre 18 y 25 años que enviaran un artículo, un ensayo fotográfico, una secuencia de video o de radio. El CICR recibió más de 500 propuestas de todo el mundo. Cinco jóvenes se destacaron por la calidad de sus proyectos. Además, los galardonados exhibieron buenas capacidades de comunicación, una profunda afinidad con las temáticas humanitarias y la habilidad de llegar a otros jóvenes a través de su trabajo.

Fotos

Georgia. Jeremy Boo en misión, tras ganar el concurso de Jóvenes Periodistas, organizado por el CICR en 2011. 

Georgia. Jeremy Boo en misión, tras ganar el concurso de Jóvenes Periodistas, organizado por el CICR en 2011.

Georgia. Muchos georgianos, como Nino Shergelia, viven en un dramático pasado al que no pueden dar un cierre. Como el país sigue viviendo entre la guerra y la paz, para los jóvenes y los ancianos es muy difícil salir adelante. 

Georgia. Muchos georgianos, como Nino Shergelia, viven en un dramático pasado al que no pueden dar un cierre. Como el país sigue viviendo entre la guerra y la paz, para los jóvenes y los ancianos es muy difícil salir adelante.
© Jeremy Boo

Georgia. Soso Kharkheli perdió un brazo al agarrar el cartucho de una bala sin estallar, hace dos años. A los dieciséis años de edad, cuando lo más importante es ser aceptado por los demás, Soso, que antes practicaba artes marciales, espera poder conseguir un brazo artificial más natural, para parecer  

Georgia. Soso Kharkheli perdió un brazo al agarrar el cartucho de una bala sin estallar, hace dos años. A los dieciséis años de edad, cuando lo más importante es ser aceptado por los demás, Soso, que antes practicaba artes marciales, espera poder conseguir un brazo artificial más natural, para parecer "normal".
© Jeremy Boo