Foto: Jesús Moya Choy/CICR

Afianzamiento de nuestra atención a las familias de las personas desaparecidas en Perú

Artículo 10 abril 2024 Perú

Para el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la situación de las personas desaparecidas y la búsqueda que emprenden sus seres queridos es de suma importancia, tanto por las necesidades de quienes se ven afectados directamente como por el impacto de las desapariciones en la sociedad. Actualmente, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y Sitios de Entierro (RENADE) tiene información de más de 22.000 personas desaparecidas durante el periodo de violencia entre los años 1980 y 2000.

Desde hace décadas, el CICR en Perú acompaña, asiste y apoya a las familias de las personas desaparecidas. En su interacción diaria con los familiares, ha podido atestiguar el profundo impacto de la desaparición de un ser querido tanto a nivel individual como en las comunidades. Por ello, mantiene un contacto permanente con esas personas, lo que permite reconocer la complejidad y la diversidad de sus experiencias.

En la subdelegación de la región Ayacucho, el CICR brinda continuamente atención en quechua, la lengua nativa de la mayoría de las personas afectadas por las desapariciones en Perú, manteniendo un enfoque de respeto hacia sus costumbres y necesidades. En consonancia con ello, asesora en plena coordinación con las autoridades pertinentes y apoya el fortalecimiento de sus instituciones, principalmente de la Dirección General de Búsqueda de Personas Desaparecidas del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y el Ministerio Público.

Algunas acciones del CICR durante 2023 en favor de los familiares de personas desaparecidas:

Como parte integral de su trabajo en Perú, el CICR ha comprobado la gravedad de las secuelas que generan hasta el día de hoy las desapariciones en la vida de miles de personas, por lo que es urgente que sean atendidas. Para el año 2024, los desafíos persisten: la necesidad de respuestas más rápidas y efectivas de las instituciones a las familias, los esfuerzos para incrementar el número de perfiles disponibles en el Banco de Datos Genéticos, el fortalecimiento de las organizaciones de familiares, entre otros. El CICR continúa su labor por las familias y para ellas, desde la neutralidad y con un enfoque humanitario.