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El CICR firma convenio con el SNAI para fortalecer el sistema penitenciario del Ecuador

La cooperación con la autoridad penitenciaria permitirá mejorar las condiciones y el trato de las personas privadas de libertad.

El 17 de junio, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) firmó un convenio de dos años con el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) del Ecuador, con la posibilidad de renovarlo.

Mediante la firma del documento, el SNAI se compromete trabajar junto con el CICR para el fortalecimiento del Sistema Nacional de Rehabilitación Social del Ecuador.

Este convenio de cooperación interinstitucional tiene como objetivo afianzar el trabajo conjunto para establecer y desarrollar mecanismos de coordinación y colaboración técnica entre el SNAI y el CICR, así como el marco general para el desarrollo de actividades de capacitación, formación, intercambio de experiencias y proyectos, que en el ámbito de sus respectivas atribuciones requieran y desarrollen ambas instituciones, para el adecuado cumplimiento de sus fines.

El CICR en Ecuador desarrolla actividades de capacitación y apoyo técnico, así como visitas humanitarias a los centros de privación de libertad, de acuerdo con el Acuerdo de Visitas, suscrito en Quito, en octubre de 1991, el cual determinó el libre acceso del CICR a todos los detenidos en cualquier momento y en cualquier lugar de detención y describe las modalidades de visita a personas privadas de libertad.

Foto: Nicol Flores/CICR
Foto: Nicol Flores/CICR

¿Lo sabía?

Las personas privadas de libertad están protegidas en virtud del derecho internacional humanitario

Incluso en tiempos de guerra, las personas detenidas deben recibir un trato humano, y debe respetarse su dignidad. El derecho internacional humanitario establece normas claras para su protección, que abarcan el trato que reciben, las condiciones de detención y el contacto con sus familiares. El CICR visita a personas detenidas para garantizar que se respeten estos derechos. Durante las visitas, nuestros delegados hablan en privado con los detenidos, verifican las condiciones y ofrecen recomendaciones confidenciales a las autoridades. Nuestro objetivo es sencillo: garantizar que se respete la humanidad en todas partes.