Guatemala: comunidades afectadas por la violencia

Guatemala: comunidades afectadas por la violencia

En diferentes zonas del país, hay personas que conviven a diario con la devastación causada por una violencia armada que produce graves secuelas físicas y psicológicas, así como otras consecuencias humanitarias como la desaparición, el desplazamiento, las amenazas y la extorsión.
Artículo 22 abril 2020 México Guatemala

El CICR ofrece respuestas a las repercusiones físicas, psicológicas y sociales derivadas de la violencia armada a través de diferentes programas y con el apoyo de diversas contrapartes.

A través del Centro de Atención Integral (CAI) de la Cruz Roja Guatemalteca brindamos asistencia psicológica a víctimas de la violencia sexual y armada con el fin de fortalecer su capacidad de resiliencia.

La violencia causa muchas veces accidentes y heridas que afectan la movilidad de las personas. Trabajamos de la mano de la Clínica Biomecánica Conceptual en servicios de rehabilitación y dotación de prótesis y órtesis gratuitas a personas que sufren secuelas físicas a raíz de la violencia para contribuir a la recuperación de su movilidad y de su proyecto de vida.

Junto con la Fundación Transiciones, promovemos, a través del deporte, mejores condiciones de movilidad para las personas que han perdido el uso de sus piernas a raíz de la violencia armada entregándoles sillas de ruedas para uso común y deportivo. También procuramos que las escuelas, además de lugares de enseñanza de un currículo, sean espacios seguros donde se respeten la vida y a la dignidad humanas. Por esto, trabajamos con maestros, padres y estudiantes para fomentar espacios seguros dentro de las escuelas.

Andrés perdió la movilidad de sus piernas porque una bala le fracturó la columna vertebral. El CICR le ha brindado apoyo y seguimiento desde el CAI. Para hacerle frente a la discapacidad, Andrés comenzó a jugar baloncesto en silla de ruedas. Participó en el primer Campamento de Baloncesto en Silla de ruedas de Guatemala, organizado por el CICR. Allí aprendió habilidades para profesionalizar al equipo en el que juega.

Empecé jugando básquetbol en silla de ruedas hace dos años. Durante mi rehabilitación, alguien mencionó que existía y me interesó. Fui a una práctica y ese mismo día comencé a entrenar.

Datos

328 personas fueron atendidas
través de 2.175 consultas de apoyo psicosocial y 696 consultas en otros servicios como derivaciones a otras instituciones especializadas y visitas a domicilio.
45 personas afectadas por la violencia
armada o sexual tuvieron acceso a servicios de salud.
55 mochilas escolares
entregadas a menores víctimas de la violencia.
13 kits de apoyo
entregados a niñas-madres víctimas de la violencia sexual.
27 becas escolares
otorgadas a personas afectadas por la violencia.
1.806 personas participaron
en 23 actividades comunitarias y en espacios institucionales para sensibilización en temas de salud mental.
33 personas recibieron
servicios de rehabilitación física, en particular fisioterapia y entrega de prótesis y órtesis, en convenio con la Clínica Biomecánica Conceptual.
5 sillas de ruedas
entregadas a víctimas de violencia armada, en coordinación con el Hospital Roosevelt.
5 sillas de ruedas deportivas
fueron entregadas, en coordinación con la Fundación Transiciones, a jugadores que participan en diferentes equipos de básquetbol en sillas de ruedas.
5 entrenadores, 20 jugadores y 3 jueces
participaron en un campamento de baloncesto en silla de ruedas.
550 estudiantes y 30 maestros
fueron capacitados en respuesta en emergencias y participaron en diferentes actividades educativas sobre resolución de conflictos y resiliencia.
15 líderes estudiantiles
recibieron talleres de resiliencia, gestión de conflictos e igualdad de género.
50 padres participaron
en actividades encaminadas a cohesionar a la comunidad educativa.
400 estudiantes y 25 maestros
se beneficiaron de la reconstrucción de aulas escolares en Villa Lobos II, Villanueva.
Equipamiento para el resguardo de la cadena de frío
donado a la Clínica de Atención a la Víctima de Amatitlán.
2 aulas escolares y 10 camas
fueron donadas al Hogar de Protección para Niñas Víctimas de Violencia Sexual de la Secretaría de Bienestar Social de Quetzaltenango.