Línea directa: asistencia para periodistas en misiones peligrosas

01 noviembre 2017
Línea directa: asistencia para periodistas en misiones peligrosas
Libia, Trípoli, 2011. Periodistas son evacuados en un vehículo del CICR. © Reuters / P. Hackett.

Los periodistas que estén cumpliendo misiones peligrosas y necesiten asistencia humanitaria urgente pueden llamar o enviar un mensaje de texto a nuestra línea directa disponible las 24 horas, al número +41 79 217 32 85, o ponerse en contacto con la oficina del CICR más cercana. También es posible enviar un mensaje por correo electrónico a press@icrc.org. La atención es en inglés.

¿Cuál es la línea directa del CICR para periodistas en misiones peligrosas?

Los periodistas suelen verse expuestos a graves peligros cuando trabajan en zonas de guerra o en otros lugares afectados por violencia armada. El CICR ofrece un servicio de línea directa para los profesionales de los medios de comunicación, sus familiares y colegas, y las organizaciones profesionales para las que trabajan, que les permite pedir ayuda cuando un profesional de los medios de comunicación ha sido detenido, está desaparecido o herido, o ha fallecido.

Cuando se ponga en contacto con la línea directa, intente tener a mano el nombre y la fecha de nacimiento del profesional afectado, una breve descripción de los hechos y, si es posible, el lugar del incidente.

Para más información, consulte las Preguntas frecuentes, nuestro folleto sobre la línea directa de emergencia para periodistas y el más detallado Recursos de DIH para los profesionales de los medios de comunicación.

¿Cómo funciona la línea directa? 

Dentro de las 24 horas de haber contactado la línea directa, la persona que llamó recibirá una respuesta sobre la ayuda que podría prestar el CICR. Siempre que las circunstancias lo permitan, el CICR puede, por ejemplo: solicitar la confirmación de la detención, captura u otra forma de privación de libertad de una persona (así como información relacionada); investigar el paradero de periodistas desaparecidos; ayudarlos a restablecer o mantener el contacto con familiares; organizar evacuaciones; y, en el peor de los casos, trasladar los restos mortales.