Personas desplazadas en la República Centroafricana: entre calamidades y penurias

29 febrero 2016
Personas desplazadas en la República Centroafricana: entre calamidades y penurias
M’Poko, República Centroafricana. En el campamento de M’Poko cunden las condiciones insalubres. Muchos de los desplazados se alojan en refugios improvisados y viven a merced de los elementos y las enfermedades. CC BY-NC-ND / CICR / R. Kradjeyo

Cientos de miles de personas desplazadas en la República Centroafricana siguen esperando regresar a sus hogares y retomar su vida normal. Sumamente debilitados por los efectos del conflicto, ahora sufren también la presencia y las incursiones de hombres armados en los campamentos de desplazados. Para colmo, se produjeron incendios accidentales con efectos devastadores en los campamentos de Kaga Bandoro, Batangafo y Bambari, empeorando las penurias.

En los incendios ocurridos en Bambari, en el centro-este del país, varias personas perdieron la vida o resultaron heridas, y los bienes sufrieron graves daños, ya que se vio reducida a cenizas más de la mitad de los refugios temporarios y las pertenencias de sus ocupantes, quienes ya anteriormente estaban en condiciones sumamente vulnerables. Los incendios en Kaga Bandoro y Bantagafo en la región norte del país surtieron efectos similares, aunque por fortuna no hubo que lamentar víctimas fatales.

"No tuve tiempo de rescatar mis pertenencias cuando se declaró el incendio. Perdimos todo lo que teníamos para vivir en este campamento. Ropa, ropa de cama y los artículos esenciales que recibimos de las organizaciones humanitarias. ¿Qué será de nosotros ahora?", preguntó angustiada Jeannette Igakola, una viuda asentada en el campamento de Évêché, en Kaga Bandoro.

Miles de personas en riesgo en todo el país

La situación de las personas desplazadas en Bangui, la capital del país, dista de ser mejor. El deficiente acceso al agua potable y a las medidas de saneamiento expone a las personas a enfermedades como malaria y diarrea, mientras que la escasez de alimentos puede terminar en desnutrición generalizada.

Actualmente hay muchas más personas desplazadas en todo el país. Algunas fueron acogidas por familias locales, mientras que otras acampan a la intemperie entre los matorrales, en durísimas condiciones. La violencia persistente en sus pueblos o aldeas impide que puedan regresar quienes así lo desean. Otros prefieren esperar y ver cómo se desenvuelve la situación.

"Hoy en día hay unas 435.000 personas desplazadas en todo el país, viviendo en condiciones de extrema dureza. Sueñan con regresar a sus hogares ni bien la situación lo permita", explicó François Sangsue, jefe de la delegación del CICR en la República Centroafricana.

Kaga Bandaro, République centrafricaine. Les déplacés du site de l’Evêché de Kaga Bandaro n’avaient pas un autre endroit où aller après l’incendie qui a ravagé leur site. Ils sont obligés de refaire une fois de plus leur vie sur place dans le dénuement total.

Kaga Bandoro, República Centroafricana. Las personas desplazadas asentadas en el campamento de Evêché, en Kaga Bandoro, no tienen dónde ir tras el incendio que asoló el lugar. Su única alternativa es reconstruir sus vidas allí, una vez más, en la más absoluta miseria. CC BY-NC-ND / CICR / F. Sambia

Entre noviembre de 2015 y enero de 2016, el CICR realizó las siguientes actividades, en colaboración, cuando fue oportuno, con los voluntarios de la Cruz Roja Centroafricana:

  • realizó más de 250 intervenciones quirúrgicas y atendió más de 1.500 consultas en el hospital comunitario de Bangui;
  • atendió más de 10.000 consultas en Kaga Bandoro, con inclusión de 1.000 exámenes prenatales;
  • prestó apoyo psicosocial a más de 50 víctimas de violencia sexual en Kaga Bandoro;
  • trató más de 1.900 casos de malaria en Birao;
  • facilitó llamadas telefónicas para que más de 100 personas separadas de sus familiares por el conflicto pudieran hablar con sus seres queridos, y logró reunificar a tres de dichas familias ;
  • abasteció diariamente de agua a más de 53.000 personas desplazadas en Bangui, Kaga Bandoro y Bambari;
  • garantizó el acceso al agua potable a los 10.000 habitantes de Ndélé a través de la red urbana de abastecimiento de agua;
  • suministró alimentos a más de 7.500 niños desnutridos en Kaga Bandoro;
  • distribuyó raciones de alimentos a más de 20.000 personas desplazadas en Bangui y a más de 7.000 desplazados a lo largo de la ruta entre Kaga Bandoro y Ouandago;
  • organizó jornadas de sensibilización con la participación de 45 periodistas y más de 100 dirigentes comunitarios, a fin de divulgar la importancia de proteger las instalaciones médicas y al personal de las mismas;
  • divulgó los principios básicos del derecho internacional humanitario a más de 30 oficiales de las fuerzas armadas centroafricanas y a 45 miembros de los grupos armados.

Además, los delegados del CICR visitaron a más de 500 detenidos en todo el país. Aproximadamente 400 de ellos recibieron artículos de higiene generales y de uso personal.