Las personas privadas de libertad necesitan mantener el vínculo familiar. Foto: Nicol Flores/CICR

Perú: Facilitando el contacto familiar en prisiones durante pandemia

Las personas privadas de libertad han perdido el vínculo familiar durante la pandemia, por la restricción de visitas presenciales. El CICR firmó un Memorando de Entendimiento para la entrega de laptops destinadas a las videollamadas familiares en penales.
Artículo 30 diciembre 2021 Perú

De abril a septiembre del 2021, la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para Perú, Bolivia y Ecuador ha facilitado, a través de la entrega de 20 equipos de cómputo, la realización de 7,634 videollamadas entre personas privadas de libertad y sus familias en tres prisiones peruanas: dos de mujeres y una de hombres.

Esta entrega estuvo precedida por reuniones virtuales con las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario del Perú (INPE) para garantizar el acceso de todas las personas privadas de libertad al servicio de videollamadas. El CICR se reunió para apoyar en la organización interna de las autoridades, así como para coordinar la forma y tiempos de reporte.

Asimismo, durante las visitas realizadas a estas tres prisiones, el CICR y ha podido dialogar con las autoridades penitenciarias y las personas privadas de libertad quienes compartieron sus testimonios personales y emotivos sobre las visitas virtuales.

Han señalado que ha tenido un impacto positivo en su estabilidad emocional, ya que el servicio que les ha permitido ingresar virtualmente a sus hogares después de muchos años de encierro, conocer a los demás miembros de la familia, estar al mismo tiempo con ellos, tener oportunidad de despedirse de seres queridos, estar en fechas de festejo, hacer la tarea con los hijos, entre otras experiencias. Pese a todos los beneficios esperan la reapertura gradual de las visitas presenciales sin que ello implique prescindir las visitas virtuales.

El CICR ha constado la necesidad de seguir implementando este mecanismo en los penales que albergan a una gran población penitenciaria, ello ha sido ratificado por las autoridades del INPE, quienes han solicitado apoyo a la Delegación.

Atendiendo ello y convencidos de los beneficios del servicio para con las personas privadas de libertad, el CICR entregó al INPE 20 equipos de cómputo adicionales para que el servicio de videollamadas familiares pueda ampliarse a otras prisiones con gran población penitenciaria o aquellos que aun no cuentan con tal servicio.

Algunos de los equipos de cómputo será destinado a la prisión de Challapalca, ubicada a más de 4, 800 de altura, en la provincia de Tarata, región Tacna. Este penal alberga a 182 internos y es considerado el centro de reclusión de mayor altitud del mundo. Las condiciones climatológicas y de accesibilidad geográfica ha dificultado, si acaso, impedido continuamente que las familias visiten a los internos. En el contexto de la pandemia las pocas posibilidades de visita han desaparecido.

El CICR seguirá de cerca la prestación de servicios a través de reuniones con las autoridades penitenciarias y, en la medida de lo posible, con los internos e internas beneficiadas.