Sudán: promover el respeto de los derechos de los niños durante los conflictos armados

21 julio 2015
Sudán: promover el respeto de los derechos de los niños durante los conflictos armados
Niños que llegaron al campamento de Zamzam para personas desplazadas, cerca de El Fasher, Darfur del Norte. © Reuters / Mohamed Nureldin Abdallah

El 30 de junio, el Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés - Norte (SPLM-N) firmó el "Acta de Compromiso del Llamamiento de Ginebra para la protección de los niños", cuya finalidad es reducir las consecuencias del conflicto armado para los niños, con particular referencia al reclutamiento y al uso de los niños en las hostilidades.

Entrevista a Audrey Palama, asesora del equipo del CICR encargado de las relaciones con los portadores de armas, sobre la importancia de que el CICR dialogue con los grupos armados no estatales.

¿Por qué es importante la firma de este instrumento para el CICR, y qué significa exactamente?

Al firmar este instrumento, el SPLM-N pasó a ser el primer grupo armado no estatal africano en asumir el compromiso de proteger a los niños. Los grupos armados están obligados por el derecho internacional humanitario (DIH), pero no pueden firmar ni ratificar tratados internacionales relevantes porque no son entidades que gocen de reconocimiento jurídico, como sí lo son los Estados. La organización del « Llamamiento de Ginebra » desempeña un papel particular en el fortalecimiento de la protección de los civiles en conflictos armados, ya que ofrece a los grupos armados no estatales la posibilidad de comprometerse a respetar las normas de la guerra codificadas por el DIH a través de la firma de un documento formal. Si bien ese documento no afecta el estatuto jurídico de los grupos armados, sin duda contribuye a aumentar su apropiación y su respeto de las normas del DIH.

Con su firma, estos grupos armados básicamente se comprometen a respetar un conjunto claro de normas, incluso sobre cuestiones específicas como la protección de los niños en conflictos armados. Demuestran públicamente su voluntad de asumir esta responsabilidad en el marco del derecho internacional humanitario. Aceptan elaborar mecanismos internos para encarar las violaciones del DIH que puedan producirse y aceptan también la presencia de observadores externos que supervisen su comportamiento. Si se presentase algún problema, se desplegaría una misión de verificación.

El CICR dialoga con grupos armados no estatales en todo el mundo. ¿Qué consigue a través de esta interacción y cuáles son los problemas que enfrenta?

Durante los últimos años, han aumentado el número y la complejidad de los conflictos en los que participan grupos armados, con graves repercusiones en el plano humanitario. A fin de encarar las consecuencias humanitarias de los conflictos contemporáneos, el CICR debe mantener su carácter de actor humanitario neutral e imparcial, no alineado con ninguna de las partes en el conflicto, sino en diálogo con cada una de ellas. Esta postura necesariamente incluye la interacción directa con los grupos armados. En este sentido, el CICR interactúa con más de 200 grupos armados en unos 50 países afectados por conflictos armados no internacionales y en situaciones de violencia que no alcanzan el umbral de los conflictos armados.

Más concretamente, esta interacción nos permite fomentar el cumplimiento de los grupos con el derecho aplicable, obtener acceso a las poblaciones afectadas y mejorar la seguridad del personal del CICR sobre el terreno.

El CICR es una de las muy pocas organizaciones que dialoga directamente con los grupos armados no estatales acerca de cuestiones relativas a la protección y a la asistencia, y exhorta a los Estados a que reconozcan estos contactos. Sin embargo, en ocasiones el diálogo es difícil y a veces resulta imposible entablarlo por una serie de razones que a menudo se vinculan con la seguridad, la aceptación, la comprensión y la confianza. Estos factores son fundamentales para el desarrollo de una relación constructiva y fructífera, sobre todo cuando el diálogo se relaciona con el comportamiento de los miembros de un grupo armado no estatal y su objetivo es que se respete y proteja a los civiles y a las personas que ya no participan en las hostilidades.

¿Puede mencionar algunos ejemplos concretos de la labor que el CICR realiza con grupos armados no estatales en el mundo?

El DIH establece claramente que el CICR tiene el cometido de visitar tanto a prisioneros de guerra como a personas civiles internadas durante conflictos armados internacionales. En el caso de conflictos armados no internacionales y otras situaciones de violencia, el CICR ejerce un derecho de iniciativa y hace los máximos esfuerzos posibles por visitar a los detenidos.

El hecho de fortalecer el diálogo con los grupos armados aumenta nuestras posibilidades de visitar a las personas detenidas por esos grupos. Nuestras visitas tienen por objeto garantizar que los detenidos reciban un trato humano y trabajamos con todas las partes en un conflicto armado para prevenir abusos y mejorar las condiciones de detención. Cuando procede, el CICR actúa en calidad de intermediario neutral durante la liberación de detenidos.

¿Qué otras cuestiones aborda el CICR al dialogar con los grupos armados no estatales?

El CICR también ha trabajado con grupos armados no estatales en el marco del proyecto "Asistencia de salud en peligro". La violencia contra los pacientes y el personal de salud es una de las cuestiones humanitarias más cruciales, aunque ignoradas, de la actualidad. El CICR, junto con sus asociados del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otras organizaciones, dirige este proyecto mundial, cuya finalidad es mejorar la seguridad y prestar servicios de asistencia de salud imparciales y eficientes en conflictos armados y otras situaciones de emergencia.

En vista del prominente papel que desempeñan los grupos armados en los conflictos contemporáneos, rápidamente reconocimos la necesidad de entablar contacto con ellos. Más de 30 grupos armados que participan en conflictos armados no internacionales han participado en las conversaciones, lo cual ha permitido reforzar su comprensión del fenómeno de la violencia contra la asistencia de salud y ha ayudado a identificar medidas prácticas para encarar esta problemática. La publicación Safeguarding the provision of Health Care: Operational practices and relevant International Humanitarian Law concerning armed groups contiene más detalles acerca de estas medidas prácticas.

Un estudio realizado por el CICR hace algunos años, Roots of behaviour in war (Orígenes del comportamiento en la guerra), demostró que la formación de los portadores de armas, las órdenes estrictas en materia de conducta y las sanciones efectivas en caso de desobediencia son esenciales para fortalecer el respeto del DIH. Por esta razón, el CICR, como guardián del DIH, trabaja con grupos armados y con fuerzas armadas regulares a fin de asegurar que incorporen el DIH en sus doctrinas, su educación, su formación y su sistema de sanciones.

 

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