Ucrania: "Mi esposo fue a visitar a su madre. Esa fue la última vez que lo vi".

14 abril 2016
Ucrania: "Mi esposo fue a visitar a su madre. Esa fue la última vez que lo vi".

Gorlovka, ciudad natal de Victoria Ostrovskaya, fue uno de los centros industriales más importantes de Ucrania oriental. Pero, a raíz del estallido repentino del conflicto que se produjo en el país en abril de 2014, los habitantes de Gorlovka se encontraron en la línea del frente y en primera plana.

El marido de Victoria, Mihail, perdió su trabajo, y Victoria luchaba por llegar a fin de mes. Pero, por más difícil que fuera entonces la vida, nada se comparaba con lo que estaba por venir.

"La madre de Mihail está paralizada y necesita cuidado constante. Entonces, en ocasiones, después de cenar, alrededor de las siete de la tarde, salía para ir a visitarla", cuenta Victoria. Fue en una de esas ocasiones, a principios de julio de 2014, que Mihail desapareció.

"Esa fue la última vez que lo vi", dice Victoria.

"Fue terrible. Desapareció, así como así, sin ninguna explicación. Al principio iba a la estación de policía dos o tres veces por día, con la esperanza de que supieran dónde estaba, de que Mihail iba a volver en cualquier momento", relata Victoria.

Victoria y Mihail se habían conocido 26 años antes, durante su primer año como estudiantes en la Universidad de Donetsk. Era una de esas parejas que sabían que eran el uno para el otro, por eso, cuando Mihail le propuso casamiento, Victoria aceptó feliz. Casi un año más tarde, Victoria dio a luz a un hijo, que creció y se convirtió en estudiante de esa misma universidad.

Los padres estaban orgullosos de su hijo. Todo era como debía ser. Su historia debería haber perdurado hasta que vieran a sus nietos graduarse o casarse, pero con la desaparición de Mihail, la vida feliz de los Ostrovskis se hizo añicos en un instante.

Ukraine. Victoria tells an ICRC employee about her missing husband.

Ucrania. Victoria habla con una empleada del CICR acerca de su esposo desaparecido. CC BY-NC-ND / CICR / Pieter-Jan De Pue

Pero la vida no se detuvo. Cada día traía esperanza para Victoria, pero también la lucha de tener que vivir sin Mihail. Victoria tenía que trabajar para mantener a su hijo y a su suegra que sufre de parálisis, a quien trajo a vivir con ellos para poder ocuparse de ella.

Con el tiempo, comenzaron a oírse rumores acerca de otras personas que desaparecieron. Victoria supo de casos como los de ella y decidió ampliar la búsqueda. "Fui a hospitales, visité cada morgue, con la esperanza de tener noticias y al mismo tiempo, con el temor de lo que me pudieran informar allí".

Mihail lleva casi dos años desaparecido. Pero Victoria sigue teniendo la esperanza de que esté vivo, en algún lugar.

"Escuché que el Comité Internacional de la Cruz Roja ayuda en la búsqueda de personas. Entonces llamé para hacerles saber mi historia. Me van a ayudar a buscar a Mihail", dice Victoria.

Mientras tanto, su hijo trata de ayudarla. Tienen una pequeña perfumería en Golovka y están decididos a conservarla a pesar de las incertidumbres de la vida en un pueblo que se encuentra en la línea del frente. Muchas personas se fueron a buscar refugio en zonas más seguras, en Ucrania, Rusia e incluso en Bielorrusia.

Pero Victoria dice que no puede irse: "Aquí es donde Mihail puede encontrarnos. Él sabe que lo estamos esperando".

La familia Ostrovski decidió relatar su historia al CICR porque apoyamos los esfuerzos por buscar a las personas desaparecidas desde que comenzó el conflicto en Ucrania. Los equipos del CICR trabajan en forma conjunta con las autoridades, las instituciones y cualquier persona que pueda tener información sobre el paradero de las personas desaparecidas.

Cientos de familias que se vieron atrapadas en el conflicto de Ucrania oriental tienen historias como la de Victoria. Cuando se está a la espera de saber qué le sucedió a un ser querido, se vive en el limbo, sin la posibilidad de hacer el duelo o sin motivos para dejar de tener esperanza.

Esa incertidumbre tiene graves consecuencias en los planos emocional, social y económico.

A la fecha, los familiares de 430 personas desaparecidas que las han registrado como tales en el CICR siguen buscándolas con nuestra ayuda.