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El papel de los grupos armados no estatales en la protección de las personas desaparecidas

Protección de las personas desaparecidas: cómo pueden colaborar los grupos armados no estatales
Ilustración de tres hombres armados sentados y hablando con un grupo de civiles que están del otro lado de la mesa.

Las obligaciones y prácticas de grupos armados no estatales en la protección de personas separadas, desaparecidas y fallecidas: nuevo informe del CICR.

Hoy en día, cientos de miles de familias quedan separadas a causa de conflictos armados, a raíz de lo cual muchas personas han sido dadas por desaparecidas. Muchos padres no saben dónde están sus hijos y viceversa; muchas esposas y esposos aguardan novedades que quizá nunca lleguen.

Solo en 2025, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) registró más de 178.300 nuevos casos de personas desaparecidas en todo el mundo, el mayor aumento anual en al menos dos décadas. Detrás de cada número hay una familia que vive en la incertidumbre, sin posibilidad de hacer un duelo, de seguir adelante y, a menudo, de acceder a derechos básicos, sin ninguna prueba de lo ocurrido con la persona.

No conocer la suerte y paradero de un ser querido —situación que suele describirse como "pérdida ambigua", en alusión al dolor que provoca no saber si la persona está viva o muerta— es una de las heridas más profundas e invisibles de los conflictos armados. 

Esclarecer la suerte y el paradero de las personas desaparecidas es a la vez un imperativo humanitario y una obligación jurídica en virtud del derecho internacional humanitario (DIH). Todas las partes en conflictos armados —Estados y grupos no estatales por igual— deben emprender acciones concretas para evitar las desapariciones, para buscar a las personas dadas por desaparecidas y para notificar debidamente a los familiares concernidos.

Si bien las obligaciones jurídicas son claras, muchas veces los grupos armados no estatales las desconocen, no instruyen a sus miembros para tomar medidas prácticas a fin de evitar la separación familiar y la desaparición de personas, y tienen dificultades para buscar a los desaparecidos e identificar a los fallecidos.

Un estudio práctico basado en la experiencia

El nuevo estudio del CICR sobre el tema, Non-State Armed Groups and the Separated, Missing and Dead: Obligations Under International Humanitarian Law and Examples of How to Implement Them, combina legislación y práctica con consideraciones concretas sobre cómo los grupos armados no estatales pueden proteger la vida familiar, evitar las desapariciones, proteger a las personas desaparecidas y tratar a las personas fallecidas con dignidad, independientemente del bando del conflicto al que pertenezcan.

El informe expone el marco que establece el DIH para los conflictos armados no internacionales y presenta ejemplos concretos de cómo los grupos armados no estatales han implementado sus obligaciones. Se basa en la experiencia operacional del CICR y refleja la práctica observada, la práctica informada y la doctrina de 64 grupos que hoy son partes en conflictos armados no internacionales o que lo han sido desde 1960.

Muestra cómo se expresa en la práctica el respeto del derecho y el impacto que pueden tener medidas simples y ejecutables en familias separadas por la guerra que buscan a un ser querido desaparecido.

El informe viene acompañado de una ficha de bolsillo diseñada para que los miembros de grupos armados no estatales la lleven consigo; contiene una selección de normas del DIH que todo miembro de un grupo armado no estatal debería saber y respetar.

Qué dice el derecho: once normas para los grupos armados no estatales

El derecho internacional humanitario establece obligaciones claras para los grupos armados no estatales en relación con las personas separadas por un conflicto armado, así como con las personas desaparecidas y fallecidas. Las fichas expresan estas obligaciones en once reglas, y el estudio añade ejemplos prácticos sobre cómo implementarlas.

  1. De ser posible, advierta a la población civil sobre los enfrentamientos para que las familias puedan huir sin separarse.
  2. Permita que las personas bajo su control busquen y contacten a sus familiares.
  3. Proporcione a los familiares que preguntan sobre sus seres queridos desaparecidos toda la información que posea.
  4. Lleve un registro de quiénes participan en los enfrentamientos, con datos como nombre y estatura, así como cicatrices y tatuajes. De ser posible, cada integrante del grupo armado debe llevar por lo menos un elemento de identificación: una chapa metálica, una credencial identificatoria o la inscripción de su nombre y/o un número en su uniforme. Después de cada operación, registre quién falleció, quién fue capturado/a o desapareció.
  5. Haga una lista de todos los detenidos con nombre completo y fecha de nacimiento, además de rango y número de legajo para soldados, así como dónde y cuándo fueron capturados y quién es responsable de su detención. Informe al CICR sobre los detenidos que estén bajo su poder.
  6. Permita que los detenidos se comuniquen con sus familiares y ayúdelos a hacerlo. 
  7. Luego de cada operación, y siempre que sea posible, busque, recoja y evacúe a todas las personas fallecidas, independientemente de quiénes sean (fuerzas propias o enemigas).
  8. Proteja a las personas fallecidas para evitar que sean mutiladas. No les quite ni robe sus pertenencias personales.
  9. Regrese a las personas fallecidas y sus pertenencias a los familiares, por ejemplo, con ayuda del CICR o permitiendo que las autoridades recuperen los restos en territorio bajo su control. 
  10.  Si no le es posible evacuar a los fallecidos, deles un entierro digno: un cadáver por sepultura o separados uno de otro, si se trata de una fosa común. Tome nota de toda información identificatoria disponible antes del entierro y marque la ubicación de la tumba. Lleve un registro de todos los lugares de entierro.
  11.  Busque a las personas desaparecidas y notifique al enemigo y al CICR toda información que tenga sobre soldados enemigos desaparecidos. 

Recomendaciones del CICR

A partir de las conclusiones del estudio, el CICR ha formulado dos recomendaciones importantes:

1. Establecer sistemas para registrar y compartir información
Las partes en conflictos armados no internacionales deberían hacer lo siguiente:

  • Establecer un proceso único para registrar información sobre personas detenidas y fallecidas.
  • Designar un punto de contacto claro para quienes busquen a sus familiares.
  • Acudir a intermediarios neutrales, como el CICR, cuando sean necesarios para recoger y transmitir información, así como para notificar a los familiares acerca de la suerte y paradero de sus seres queridos.

2. Incluir a las personas fallecidas y desaparecidas en los procesos de paz
La búsqueda de personas desaparecidas y la recuperación e identificación de las personas fallecidas son dos cuestiones que han de contemplarse en negociaciones y acuerdos relativos a treguas, ceses de hostilidades y paz.

Apoyar acciones concretas

Se espera que este estudio y la ficha de bolsillo aporten ejemplos basados en evidencia sobre cómo los grupos armados no estatales pueden proteger la unidad familiar, evitar las desapariciones y ayudar a encontrar a personas dadas por desaparecidas. También puede ser de interés para los Estados que consideran apoyar a partes no estatales en conflictos armados, organizaciones humanitarias que trabajan para la protección de las personas desaparecidas y fallecidas, e investigadores que se dediquen a temas relacionados.