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¿Quién cuida a quienes cuidan en medio de los conflictos armados?

CICR Colombia trabajo con comunidad

En los territorios afectados por los conflictos armados, quienes cuidan a otras personas también enfrentan miedo, desgaste y sufrimiento. Cuidar su salud mental es cuidar a las comunidades que dependen de su labor. 

El personal de salud, los profesores, las parteras, los médicos ancestrales, los líderes comunitarios y los guías espirituales cumplen una importante labor de cuidado y acompañamiento, especialmente en lugares donde los servicios esenciales pueden ser limitados. Estas personas forman parte de la primera red de respuesta de las comunidades cuando alguien necesita atención, orientación o apoyo. Allí, sus comprensiones y saberes de salud ofrecen un cuidado complementario o en algunos casos, constituyen la única opción disponible.  

Esta labor expone a las personas cuidadoras de distintas formas a las consecuencias de los conflictos armados. Con frecuencia escuchan y acompañan a quienes han sufrido hechos de violencia, mientras trabajan y permanecen en territorios afectados por los conflictos y otras situaciones de violencia, y en algunos casos, ellas mismas pueden resultar directamente afectadas. 

El desgaste físico y emocional es una de las consecuencias de esta exposición. En los últimos tres años, aproximadamente 250 personas cuidadoras han requerido acompañamiento psicológico y psicosocial del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ante las afectaciones que enfrentaban. En Colombia, este trabajo se ha realizado en los departamentos de Cauca, Norte de Santander, Chocó, Caquetá, Guaviare y Antioquia. 

Entre las personas cuidadoras se han identificado manifestaciones de estrés, ansiedad y agotamiento que, en ocasiones, pueden normalizarse mientras continúan respondiendo a las necesidades de otras personas. Con el tiempo, las situaciones de violencia que enfrentan pueden afectar su bienestar y generar consecuencias para las comunidades en las que trabajan. Cuando una persona cuidadora deja de ejercer su labor o debe salir del territorio, la comunidad pierde un pilar del tejido social comunitario, así como sus conocimientos y formas de cuidado que hacen parte de su vida cotidiana y que no siempre son fáciles de reemplazar.

Taller de fortalecimiento de capacidades a personal de salud en Itsmina, Chocó
Taller de fortalecimiento de capacidades a personal de salud en Itsmina, Chocó. Foto: CICR Colombia
Taller de fortalecimiento de capacidades a personal de salud en Itsmina, Chocó. Foto: CICR Colombia

Cuidar a quienes cuidan

Como parte de la respuesta a las consecuencias humanitarias de los conflictos armados, el CICR brinda acompañamiento a las personas cuidadoras de acuerdo con sus necesidades. El apoyo incluye espacios grupales para reconocer y abordar el desgaste relacionado con su labor, atención psicológica y psicosocial individual cuando se requiere y, en determinados casos, la remisión a servicios de salud.

Cuando acompañamos a las personas cuidadoras, fortalecemos la capacidad de las comunidades para enfrentar las consecuencias de los conflictos armados. Sus conocimientos y formas de cuidado son fundamentales para responder a las necesidades de quienes viven en esos territorios”, señaló Adder Samayoa, responsable del programa de salud mental y apoyo psicosocial de la delegación regional del CICR en Bogotá.

Sin embargo, la capacidad de cuidar y acompañar a otras personas no elimina las propias necesidades de cuidado. Quienes realizan esta labor también requieren espacios y mecanismos de apoyo para cuidar su propio bienestar. Los equipos, las organizaciones y las instituciones pueden contribuir a que estos espacios existan y se mantengan. El CICR trabaja con organizaciones e instituciones para fortalecer las redes de apoyo de las personas cuidadoras y promover mecanismos que respondan a sus necesidades, aunque estos recursos no siempre están disponibles. 

Cuidar también implica reconocer cuándo se necesita apoyo. Hablar de lo que se vive, buscar acompañamiento y fortalecer las redes de apoyo son formas de cuidar el propio bienestar. Para quienes sostienen a sus comunidades en contextos de conflictos armados y otras situaciones de violencia, contar con ese apoyo puede marcar la diferencia entre continuar su labor en soledad o hacerlo acompañados. 

Sesión "cuidando al cuidador" con docentes de Guayabal en San Vicente del Caguán, Caquetá.
Sesión "cuidando al cuidador" con docentes de Guayabal en San Vicente del Caguán, Caquetá. Foto: CICR Colombia
Sesión "cuidando al cuidador" con docentes de Guayabal en San Vicente del Caguán, Caquetá. Foto: CICR Colombia