Comunicado de prensa

Somalia: Transcurrido un año, las familias siguen afectadas por el conflicto armado en Puntlandia

Sudci Ismail

Mogadiscio (CICR) – A más de un año del inicio del conflicto armado en la cordillera de Cal Miskaad, en la región somalí de Puntlandia, los enfrentamientos continúan teniendo graves consecuencias para miles de familias. Muchas se han visto forzadas a huir de sus hogares y abandonar sus tierras y medios de subsistencia. Mientras las comunidades se esfuerzan por hacer frente a las consecuencias a largo plazo de la violencia, las graves condiciones de sequía que azotan a gran parte del país profundizan las necesidades y ejercen una presión adicional sobre comunidades que ya se encuentran al límite de sus posibilidades.

En 2025, el conflicto armado fue la principal causa de desplazamiento en Somalia por segundo año consecutivo: más de 200.000 personas sufrieron el desarraigo, según datos humanitarios sobre los movimientos de población [1]. Las operaciones militares, como los ataques aéreos y con drones, se intensificaron durante el año.

Ahora, en su segundo año, el conflicto armado que se desarrolla en el norte del país entre las Fuerzas de Defensa de Puntlandia y el Grupo del Estado Islámico de Somalia ha desplazado a decenas de miles de personas, lo que ha alterado el estilo de vida nómade característico de las comunidades durante varias generaciones. Como consecuencia, la región de Bari, donde el conflicto armado sigue activo, está entre las regiones que más personas desplazadas recibe a causa del conflicto en Somalia.

"Huimos a toda prisa. Abandonamos una casa con cuatro habitaciones, tres depósitos de agua y dos granjas. Había sido mi hogar por casi 30 años", fueron las palabras de Sudci Ismail, de 70 años, quien ahora se hospeda en una casa temporal construida con lonas de plástico en las afueras de un pequeño poblado en Barookhle, en la región de Bari.

Sudci Ismail with her extended family
Photo:CICR/Abdikarim Mohamed
Photo:CICR/Abdikarim Mohamed

Sudci Ismail y su familia extensa frente a su refugio temporal en una pequeña aldea de Barookhle, en la región de Bari. Como miles de otras personas, se han visto desplazadas por los combates entre las fuerzas de Puntlandia y el Estado Islámico en Somalia (EI-Somalia) en el norte del país.

Millones de personas en todo el país se vieron afectadas también por una grave sequía, declarada emergencia nacional en noviembre. La región del norte se ha visto particularmente afectada debido a su árido entorno. La población está en condiciones muy vulnerables, y las altísimas temperaturas no hacen más que agravar la situación de los desplazados.

"Algunas de estas familias se han visto obligadas a huir a zonas remotas en las que el acceso a los servicios esenciales, como el alimento, el agua y la atención de salud es muy limitado", afirmó Antoine Grand, jefe de la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Somalia. "En combinación con la constante sequía, el estilo de vida tradicional de esta población pastora y nómade se ha visto profundamente alterado".

A fin de prestar apoyo a las comunidades afectadas por los enfrentamientos y la sequía constantes, el CICR ha mantenido activas sus operaciones en la región y ha llevado adelante las siguientes actividades desde el inicio del conflicto armado:

  • Entregó tres kits médicos para el tratamiento de pacientes con heridas por arma al Hospital General Bosaso y al Hospital Balidhidhin, así como otros suministros complementarios. Entre los artículos había anestésicos, material quirúrgico, vendajes, sets para esterilización, inyecciones, férulas, material de sutura y guantes, que facilitaron el tratamiento de 485 pacientes heridos.
  • El Ministerio de Salud entregó un total de 200 bolsas para transportar cadáveres como apoyo a la gestión adecuada y respetuosa de las personas fallecidas.
  • El CICR reconstruyó la clínica de la Media Luna Roja Somalí en Iskushuban, lo que permitió ampliar sus servicios a la comunidad de acogida y a los pueblos aledaños. En 2025, este centro médico atendió a 7.534 pacientes, entre ellos, personas desplazadas. El CICR presta apoyo a la clínica desde 2023 con los salarios del personal, fortalecimiento de capacidades y suministros médicos.
  • La principal fuente de agua en Ufayn fue rehabilitada, lo que mejoró el acceso al agua potable para más de 54.000 personas, entre ellas, familias desplazadas.
  • Un total de 5.027 familias desplazadas en 30 pueblos de difícil acceso en la región de Bari recibieron dos envíos de asistencia en efectivo de 220 dólares cada uno. Luego de que la sequía deteriorara las condiciones en diciembre, recibieron un apoyo adicional de 120 dólares.
  • Se entregó asistencia en efectivo a 4.285 familias que se desplazaron desde la zona montañosa de Cal Miskaad hacia las ciudades de Bosaso y Carmo: tres envíos de 330 dólares para cada familia.
  • En Kalabayr y Waciye, 300 familias recibieron 1.500 cabras (cinco por familia) como apoyo para restablecer sus medios de subsistencia y fortalecer su autonomía.
  • Se realizaron tres visitas a la Comisaría y a la Cárcel Central de Bosaso para evaluar las condiciones de las personas detenidas en el marco de los enfrentamientos.
  • Un total de 120 oficiales de defensa de Puntlandia en las bases de Galkayo y Garowe y 50 miembros del personal de la línea del frente de la Fuerza policial marítima de Puntlandia recibieron formación en derecho internacional humanitario (DIH)    centrada en la protección de la población civil y las normas relativas a los conflictos armados.
  • Los voluntarios de la Media Luna Roja Somalí en Bosaso están facilitando llamadas telefónicas gratuitas para ayudar a las familias a restablecer el contacto con sus seres queridos desaparecidos o separados.

[1] UNHCR Somalia Internal Displacements Monitored by Protection & Return Monitoring Network (PRMN) (November 2025)

Acerca del CICR

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) es una organización neutral, imparcial e independiente con un cometido exclusivamente humanitario establecido en los Convenios de Ginebra de 1949. Ayuda a personas afectadas por conflictos armados y por otras situaciones de violencia en todo el mundo, haciendo lo posible por proteger su vida y su dignidad, y por aliviar su sufrimiento, a menudo junto con sus socios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

Contacto para los medios de comunicación:

Rahime Adan, CICR, Somalia, tel.: +254 705 410 641, radanissack@icrc.org

Abdirahman Abdullahi, CICR, Somalia, tel.: +252 611 006 330, abmohamedabdullahi@icrc.org 

Mateo Jaramillo, CICR Nairobi, tel.: +254 716 897 265, mjaramillo@icrc.org