Comunicado de prensa

Sudán: El costo humano de tres años de guerra

Crowd of women and children gathered outdoors in Tawila, North Darfur, many seated on the ground wearing colorful headscarves and traditional clothing, with a few people standing in the background against a dry, sandy landscape.
Familias en Tawila, Darfur del Norte, que han huido de las hostilidades y la violencia en Al Fasher, en busca de refugio y seguridad.
Foto: Mohamed Jamal/CICR

Puerto Sudán (CICR) – Han pasado tres años desde el comienzo del conflicto armado en Sudán, y son miles las familias que están buscando a sus seres queridos de quienes se separaron al huir de los enfrentamientos.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Sudán ha registrado 11.000 casos de personas desaparecidas, un 40 % más que el año pasado. Este tipo de cifras ilustran el costo humano de los conflictos prolongados.

Más de once millones de personas han sido desplazadas –algunas varias veces– debido a que las líneas del frente van cambiando. De ellas, cuatro millones han huido del país de manera definitiva, para buscar seguridad en el exterior. 

Son muchas las redes de comunicación destruidas, e innumerables las familias que han perdido contacto con sus seres queridos. No saber lo que les sucedió genera sufrimiento psicológico profundo y permanente.

"Mis hijos no han olvidado a su padre", dice Om Omar, madre de cuatro niños cuyo marido desapareció hace dos años, "Mi hijo mayor llora y pregunta por él. Durante la liberación de personas detenidas, los niños esperaban ver a su padre en la televisión".

La familia lee detenidamente en las redes sociales las listas de personas desaparecidas y detenidas, afirma. "Esperamos tener buenas noticias sobre él y saber de su paradero, si es que está detenido o no. Alguien que nos diga dónde está”.

A pesar de las enormes dificultades, cientos de familiares han logrado restablecer el contacto en 2025: más de 560.000 llamadas telefónicas fueron facilitadas por el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en Sudán, así como en Egipto, Sudán del Sur y Chad.

El restablecimiento del contacto entre familiares es un pilar fundamental de la respuesta conjunta del CICR y la Media Luna Roja Sudanesa a una de las emergencias humanitarias más graves del mundo, y aun así la menos visibilizada. El CICR también promueve el conocimiento y el respeto del derecho internacional humanitario (DIH) en un conflicto armado que ha sido testigo del fracaso generalizado en el cumplimiento de las leyes de la guerra.

Entre el 70 % y el 80 % de la infraestructura de salud en las zonas de Sudán afectadas por conflictos armados no está operativa o atraviesa una insuficiencia crítica de recursos. Cerca del 70 % de la población depende de la agricultura y la ganadería, actividades que se han visto gravemente alteradas. Sumada a la pérdida de recursos y los desplazamientos reiterados, esta presión debilita la capacidad de las personas de hacer frente a la adversidad y rehacer su vida.

Del mismo modo, la violencia sexual sigue siendo una de las consecuencias más devastadoras y menos visibilizadas del conflicto armado, a pesar de estar estrictamente prohibida por el DIH. La estigmatización y el temor al rechazo desalientan las denuncias por parte de las víctimas, lo que oculta la verdadera magnitud del problema y prolonga el sufrimiento de las personas sobrevivientes.

Al mismo tiempo, las comunidades sudanesas están al frente de la respuesta humanitaria. A pesar de las enormes dificultades, las personas continúan prestándose apoyo mutuo, compartiendo recursos y manteniendo redes comunitarias esenciales, lo que las ayuda a preservar su vida y dignidad en condiciones de tensión extrema. 

Esta solidaridad cotidiana refleja tanto la magnitud de las necesidades como la determinación de las personas más afectadas, que soportan las consecuencias más difíciles: son 22 los voluntarios que han pedido la vida mientras ayudaban a otras personas desde el inicio de la guerra.

"El sufrimiento causado por la guerra ha alcanzado nuevos picos de agonía de la población civil, sobre todo por su impacto en la infraestructura esencial: mercados, hospitales, instalaciones de tratamiento de agua y plantas generadoras de energía). Observamos esto en Darfur, Kordofán, el Nilo Blanco, el Nilo Azul, Jartum y el Estado Norte. Todo el país se ha visto afectado, de algún modo, por los ataques indiscriminados", afirma Daniel O'Malley, jefe de la delegación del CICR en Sudán. 

"Detener o dar solución a un conflicto armado es responsabilidad de los participantes directos y de quienes tienen influencia directa para hacerlo. El costo de la falta de acción de hoy será una carga insoportablemente pesada en el futuro".

Hoy, el CICR publicó un informe humanitario que se centra en tres ámbitos en los que la protección de las personas civiles es tanto urgente como factible: salvaguardar la infraestructura crítica que facilita la prestación de servicios esenciales; la situación de las personas separadas de sus familiares desaparecidos o detenidos, así como el trato digno debido a las personas fallecidas; y la prevención y la respuesta a la violencia sexual.

Acerca del CICR

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) es una organización neutral, imparcial e independiente con un cometido exclusivamente humanitario establecido en los Convenios de Ginebra de 1949. Ayuda a personas afectadas por conflictos armados y por otras situaciones de violencia en todo el mundo, haciendo lo posible por proteger su vida y su dignidad, y por aliviar su sufrimiento, a menudo junto con sus socios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

Contacto para los medios de comunicación:

Adnan Hezam, CICR, Puerto Sudán, +249 100 999 477 | +249 900 940 377, ahizam@icrc.org 

Mateo Jaramillo, CICR, Nairobi, +254 716 897 265,mjaramillo@icrc.org

Jean-Yves Clémenzo,CICR, Ginebra, tel: +41 79 251 93 02, jclemenzo@icrc.org