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Ruanda: Reencuentro tras cinco años de separación

10-06-1999 Comunicado de prensa 99/23

La abuela alzó varias veces los brazos al cielo, como enmudecida por la emoción. Tras cinco años de separación, pudo reunirse, por fin, con sus dos nietos: Vincent de 12 años y su hermana, Furaha, de 13. En 1994, los niños huyeron de su pueblo, situado en la comuna de Kanombe, cerca de Kigali,a lo que entonces era Zaire, junto con otros miembros adultos de la familia. Pudieron así salvar su vida, pero sus padres no corrieron la misma suerte.

La gente se agolpó a la llegada de los dos vehículos del CICR. Era un verdadero espectáculo en ese rincón perdido de la zona rural de Kigali; se escuchaban risas de felicidad por doquier. Furaha, con una gran sonrisa, bailaba casi de alegría abrazando a los suyos. Vincent, en una actitud más reservada, se limitaba a dar la mano, cabizbajo.

Los dos menores fueron alojados durante varios meses en un centro en Goma (República Democrática del Congo). Al igual que muchos otros niños y adolescentes, esperaron pacientemente el día en que estarían de nuevo con su familia y regresarían a su lugar de origen. Vivieron cinco años de peripecias, a merced de los eventos que asolaron la región, perdiendo así totalmente el contacto con sus parientes exiliados. Finalmente el 3 de junio, fueron transferidos de Goma a Kigali a bordo de un avión del CICR.

" La abuela está muy emocionada y no sabe cómo agredecerles " , murmuró Ibrahim, encargado ruandés de la Agencia de Búsquedas del CICR en la subdelegación de Kigali. Después de firmar diversos documentos oficiales, los delegados del CICR se despidieron dejando al grupo familiar festejar el reencuentro. Otros niños los esperaban en el vehículo para que los llevaran también de vuelta a su hogar. Las familias están compuestas las más de las veces por tíos, tías, hermanos y hermanas, ya que los parientes directos -padre y madre- fueron víctimas del genocidio.

La reunión de los " niños no acompañados " con sus familiares es una de las principales actividades del CICR en Ruanda. Más de 110 colaboradores ruandeses trabajan en esta tarea a tiempo completo. Hay actualmente unos 6.300 niños en Ruanda y cerca de otros mil fuera del país en espera de reencontrar a sus familiares. Desde 1994, unos 63.000 niños se han reunido ya con sus parientes, de los cuales 15.000 gracias al CICR.



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