CICR/I. García

El Salvador: desaparición

La desaparición de personas, tal como planteamos en el editorial de este informe, sigue siendo un reto para el país. En efecto, es necesario garantizar la no repetición, la implementación de mecanismos coordinados de respuesta y búsqueda, el reconocimiento a las familias de los desaparecidos como víctimas y, en consecuencia, el cumplimiento de sus derechos.
Artículo 22 abril 2020 México El Salvador

Por esta razón, durante 2019, trabajamos en acciones integrales para atender las necesidades de las familias a nivel emocional y económico, así como para ayudarles a esclarecer lo sucedido a sus parientes desaparecidos. Además, contribuimos a mejorar la respuesta de las instituciones del Estado en los procesos de búsqueda e identificación y en la atención a las familias.

Durante 2019, capacitamos a miembros de instituciones del Estado, como personal de salud mental (psicólogos y psiquiatras) para mejorar su comprensión de las necesidades de las familias de personas desaparecidas y su habilidad de atenderlas, así como de la Comisión Nacional de Búsqueda de personas desaparecidas durante el conflicto armado, sobre métodos de búsqueda utilizados en otros contextos. Trabajamos también con asociaciones de familiares, a las que ofrecimos apoyo económico y capacitaciones sobre el proceso de búsqueda e identificación humana.

 El CICR brinda asesoría técnica en materia forense al Instituto de Medicina Legal para fortalecer la respuesta del Estado en materia de identficación y búsqueda. CICR/F. Díaz

Por otro lado, facilitamos la formación en ciencias forenses para fortalecer la respuesta del Estado en materia de identificación y búsqueda. Además, realizamos intervenciones de construcción de infraestructura: remodelamos y equipamos una morgue que estaba sin uso desde marzo de 2017, en Santa Tecla, en el área metropolitana de El Salvador, y construimos el área de atención a víctimas del Instituto de Medicina Legal, en Usulután, para atender mejor a familiares de personas desaparecidas y entregarles dignamente los restos óseos de sus familiares.

Con el fin de lograr que la nueva legislación en materia de desaparición incluya estándares internacionales relativos a búsqueda de personas desaparecidas y atención de sus familiares, realizamos, publicamos y discutimos con diversos parlamentarios un estudio de compatibilidad entre el marco normativo salvadoreño y las normas y estándares internacionales en la materia. En 2020, esperamos acompañar a legisladores, principalmente en la formulación de respuestas normativas a la desaparición de personas desde la dimensión humanitaria.

Editorial: Desaparecidos: la deuda pendiente

Juliana sufrió dos veces la desaparición de seres queridos. Su hermano desapareció durante el conflicto armado; pasó 35 años sin verlo. Después, su hijo Nelson, de 17 años, desapareció a causa de la violencia en la comunidad.

Es algo muy duro, que uno en esos momentos siente que no quiere aceptar lo que ha pasado... Yo me sentía como confundida, sin fuerza para buscar. En ese momento que sucede el hecho, uno se siente tan confundido y a veces no halla qué hacer. El acompañamiento de la familia y de las amistades uno lo requiere. Luego, después, quizás, cómo llevar esta situación... Porque hay que seguir... En la búsqueda y seguir viviendo, porque, al menos, yo tengo otra hija.

Datos

273 personas de diversas instituciones estatales
fueron sensibilizadas sobre las necesidades psicológicas y psicosociales de los familiares de personas desparecidas.
50 familiares de personas desaparecidas,
agrupados en dos asociaciones, fueron apoyados con asistencia material, financiera y capacitaciones técnicas sobre procesos de búsqueda e identificación humana.
3 foros públicos sobre la búsqueda de personas desaparecidas y la atención a sus familiares
fueron organizados para trasmitir a diputados, instituciones nacionales y líderes de opinión pública las necesidades de los familiares e impulsar mejores respuestas estatales.
14 funcionarios del Instituto de Medicina Legal
fueron formados en la sistematización de información ante mortem y su intercambio entre las diferentes sedes regionales de esta institución.
48 profesionales expertos en salud mental,
que atendieron a 3.672 familiares de personas desaparecidas, participaron en formaciones para mejorar su comprensión de las necesidades de las familias a raíz de la desaparición y sus habilidades para brindar apoyo psicológico a los familiares.
Se impulsó la utilización de líneas de evidencia de alto nivel de unicidad
para la identificación humana, como las huellas dactilares y la genética forense.
6 funcionarios de la policía técnica científica
y del Instituto de Medicina Legal fueron capacitados en arqueología/antropología forense.