Honduras: migración y desplazamiento

Honduras: migración y desplazamiento

El CICR trabaja con la Cruz Roja Hondureña y las autoridades locales para promover los derechos de las personas migrantes y garantizar que se satisfagan sus necesidades básicas, independientemente de si están en tránsito, si retornaron o fueron deportadas. Apoyamos a los migrantes retornados a través de los Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR) de Omoa, con atención prehospitalaria, facilitación de llamadas telefónicas, distribución de agua y kits de higiene e identificación y atención de casos con necesidades de protección.
Artículo 22 abril 2020 México Honduras

Para que se comprendan y respeten los derechos de las personas migrantes, tanto de los hondureños retornados como de migrantes en tránsito, incluso de otros continentes, y con el fin de promover políticas públicas adaptadas a las necesidades de esta población, trabajamos en estrecha colaboración con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y su Dirección de Protección al Hondureño Migrante, además del Instituto Nacional de Migración (INM).

Nuestra intención es reducir los peligros que acechan a las personas desplazadas internamente y brindarles soluciones duraderas que les permitan avanzar con su proyecto de vida.

En 2019, trabajamos de la mano de las autoridades para definir un marco jurídico en materia de desplazamiento y migración. También asesoramos en la realización de un proyecto piloto para la atención a migrantes retornados con necesidades de protección implementado por la Secretaría de Derechos Humanos (SEDH). Asimismo, brindamos asesoramiento y acompañamiento para la elaboración del Anteproyecto de Ley para la Atención y Protección de Personas Desplazadas Internas por la Violencia de la CIPPDV, presentado en marzo ante el Congreso Nacional.

María sacó adelante a sus hijos gracias a la ayuda de sus padres. Buscando mejores oportunidades para ellos, decidió dejar suhogar en Honduras y emprender la ruta migratoria, pese a los peligros. A través del programa de Restablecimiento del Contacto entre Familiares, que ejecutamos de la mano de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja, María pudo comunicarse con su familia, volver a hablar con sus hijos y contarles que estaba bien. CICR/J. Cornejo

Tengo 33 años y viajo sola (...) Es muy difícil, porque ya tengo más de un mes de no ver a mis hijos, pero hay que echarle ganas. Yo quiero darles una vida mejor a ellos.

Acceso a la salud

Facilitamos el acceso a servicios de salud para los migrantes retornados a Honduras. En colaboración con la Secretaría de Salud, se establecieron clínicas en los Centros de Atención al Migrante Retornado (CAMR) de Omoa y de San Pedro Sula. Además, colaboramos con la Secretaría de Salud para la elaboración de una guía sobre salud y migración que será implementada en los centros donde se brinda atención médica a personas migrantes.

Apoyamos al CAMR de Omoa con la contratación de una psicóloga que identifica las necesidades en salud mental de los migrantes, brinda una primera atención psicológica y deriva los casos al sistema de salud, prestando particular atención a las personas que requieren protección. También fortalecimos la respuesta a personas desplazadas a través de la Red Nacional de Apoyo Psicosocial y en Salud Mental.

Con frecuencia, los migrantes retornados con discapacidad tienen necesidades de apoyo físico y psicológico y requieren oportunidades para reintegrarse a la vida productiva. El programa de rehabilitación física del CICR, en convenio con los centros de rehabilitación Teletón en San Pedro Sula y Fundación Vida Nueva en Choluteca, ofrece a estos migrantes el acceso a un tratamiento completo que incluye terapias, entregas de prótesis y órtesis, y atención psicológica para que recuperen la movilidad y logren reinsertarse laboralmente con más facilidad.

Karen y sus dos hijos tuvieron que dejar su casa tras el asesinato de su esposo. Pese al miedo a las amenazas, trataron de rehacer su vida en Honduras. Finalmente, ella decidió migrar y luego fue retornada a su país. Ahora, es beneficiaria del programa de atención a personas desplazadas del CICR.

Tuve que abandonar mi hogar, donde viví más de diez años junto a mis dos pequeños. A mi esposo lo mataron las pandillas por negarse a seguir pagando la extorsión. Hice la ruta migratoria y me devolvieron desde México: primero fui desplazada y después migrante, y ahora estoy de nuevo en Honduras sin poder volver a mi comunidad de origen.

Datos

30.372 migrantes deportados recibieron
agua, kits de higiene y orientación en el Centro de Atención al Migrante Retornado de Omoa.
35.280 personas migrantes
en tránsito y retornadas contactaron a sus familiares a través de llamadas telefónicas gratuitas, conexión a internet y solicitudes de búsqueda en 4 puntos de asistencia gestionados por la Cruz Roja Hondureña.
10.145 migrantes retornados
recibieron asistencia de salud en las clínicas de los Centros de Atención al Migrante Retornado de Omoa y San Pedro Sula.
116 migrantes retornados con discapacidad
recibieron servicios de rehabilitación física, donación de prótesis y asistencia de salud.
350 migrantes recibieron
asistencia primaria en salud mental.
104 familias (436 personas)
desplazadas por la violencia recibieron asistencia que incluye, entre otras, alojamiento temporal, alimentación y productos de aseo personal. De ellos 178 eran niños, 34 adolescentes y 224 adultos.
67 familias (235 personas)
fueron atendidas en el marco de iniciativas de creación de microempresas y formaciones para el empleo.
25 personas desplazadas fueron asistidas
en la fase de pos–desplazamiento, a través de la entrega de alimentos, alojamiento, apoyo psicológico y generación de ingresos.
107 personas desplazadas internamente La familia
recibieron atención en salud mental y psicosocial a través de psicólogos y agentes psicosociales de la Red Nacional de Apoyo Psicosocial y Salud Mental (Renaps) apoyados por el CICR.