Refugiados sirios en Jordania: miedo, angustia y esperanza en la vida cotidiana

24 noviembre 2015
Refugiados sirios en Jordania: miedo, angustia y esperanza en la vida cotidiana
Jordania. Um Nawwaf es oriunda de Siria. Huyó a Jordania en 2012. CC BY-NC-ND/CICR/A. Sari

Para los refugiados sirios que viven en Jordania, la vida es una lucha diaria. Gracias a la ayuda humanitaria, sus vidas son un poco más fáciles; sin embargo, no están exentas del miedo, la angustia y la esperanza de un futuro mejor.

Hace tres años, la familia de Um Nawwaf vivía en Ghouta, Siria, que entonces fue sacudida por bombardeos. Nawwaf temía por sus hijos y huyó a Jordania, mientras que su esposo permaneció en Siria. Ahora vive sola con sus cinco hijos en un apartamento pequeño en la gobernación de Mafraq.

"Nunca olvidaré el día en que mi hija buscaba un lugar donde esconderse mientras las bombas caían a nuestro alrededor", recuerda Um Nawwaf. "Se cayó contra una roca y se golpeó la cabeza; desde entonces, padece epilepsia. Eso fue la gota que colmó el vaso, simplemente teníamos que irnos."

Durante los últimos dos años, Um Nawwaf ha recibido apoyo del CICR a través de su programa de ayuda en efectivo (v. recuadro a continuación). "Esperamos pacientemente cada cuota mensual", señala, y añade: "Sin esta ayuda salvadora, nuestra situación habría sido horrible".


Mafraq, Jordania. Um Nawwaf espera para recibir una tarjeta para el cajero, que le permitirá sacar el dinero que le entregan el CICR y la Sociedad de la Media Luna Roja de Jordania. CC BY-NC-ND/CICR/A. Sari
 

Um Nawwaf describe lo duro que es ser refugiado: "Apenas puedo permitirme tener un techo. Mi hijo Nawwaf tuvo que dejar el colegio y buscar un trabajo para ayudarme con los gastos". Conteniendo apenas las lágrimas, afirma: "Se me parte el corazón cada vez que se va a trabajar. Solo tiene trece años".

Describe la sensación que le produce recibir un mensaje de texto que le informa de que ya se ha depositado el dinero en su cuenta bancaria: "Ese dinero nos ayuda a pagar el alquiler, el combustible y la electricidad, además de comprar alimentos y otros artículos de primera necesidad. Hace que nuestras vidas sean soportables".

Con un destello de esperanza en los ojos, Um Nawwaf señala: "Todos los días me despierto y me digo que es una situación temporal y que las cosas van a mejorar pronto. Espero que mejoren".

Cambiar la vida de los refugiados sirios en sus comunidades de acogida

La mayoría de los refugiados sirios que viven en comunidades de acogida en Jordania dependen de la asistencia que les brindan los organismos de ayuda humanitaria. A medida que el conflicto se prolonga, la mayoría de los refugiados se han quedado sin ahorros y sin otros bienes y, con la llegada del invierno, las presiones de la vida cotidiana inevitablemente se multiplican.

El CICR y la Sociedad de la Media Luna Roja de Jordania ayudan a familias sirias en las gobernaciones de Mafraq y Madaba a afrontar sus necesidades crecientes mediante un programa de asistencia en efectivo.

Alrededor de 3.000 familias sirias, la mayoría de ellas encabezadas por mujeres, han sido beneficiarias del programa, por el cual reciben mensualmente dinero en efectivo (la cantidad depende del tamaño de la familia) que se les paga a través de un banco local.

En promedio, la cantidad es de 100 dólares por familia, y la intención es que cubra diversos gastos diarios. Durante los cuatro meses de invierno, las familias que cuentan con esa asistencia reciben además cuatro cuotas de 150 dólares cada una para cubrir gastos relativos a la calefacción.


Mafraq, Jordania. El CICR y la Sociedad de la Media Luna Roja de Jordania distribuyen tarjetas de cajero a ciudadanos sirios, en su mayoría mujeres que cuidan solas a sus familias. CC BY-NC-ND/CICR/A. Sari