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Srebrenica 20 años después: no debemos olvidar

Por Dominik Stillhart, director de Actividades Operacionales

Los cementerios en los que todas las tumbas son uniformes tienen algo silenciosamente atroz. La ausencia de variedad entre las lápidas envía un mensaje a quien visita el lugar: aquí sucedió algo terrible.

Eso es lo que se siente en el enorme cementerio de Potocari, cerca de Srebrenica, que esta semana conmemorará el vigésimo aniversario de uno de los episodios más oscuros de la guerra de Bosnia, en el que murieron 8.000 personas en los días calurosos de julio de 1995. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) también perdió entonces a nueve miembros de su propio personal.

Este año, como todos los años, se celebrará una ceremonia de inhumación masiva. Se enterrarán más de 130 ataúdes, cubiertos en tela verde islámica: las víctimas más recientemente halladas e identificadas de un conflicto que terminó tiempo atrás.

La mayoría de los pacificadores y soldados de fuerzas de paz, periodistas y trabajadores humanitarios se fueron de Bosnia hace mucho. Otros conflictos en todo el mundo atrajeron su atención. Sin embargo, todavía aparecen cadáveres. Más de 1.000 personas siguen desaparecidas en Srebrenica.

En general, la cifra de víctimas que se sepultan en la ceremonia en Potocari es menor que la del año anterior. En 2012, fueron 520. En 2013, 409. Y en 2014, 175.

Es inevitable. Es relativamente fácil hacer progresos para establecer qué pasó con las personas desaparecidas en los primeros meses después de un conflicto, cuando hay muchos testigos y los recuerdos están frescos. Sin embargo, el ritmo de esos progresos no se puede mantener a medida que los recuerdos se apagan y se hace más difícil encontrar pruebas.

Potocari cemetry, Srebrenica

Cementerio de Potocari, Srebrenica, febrero de 2008. Dzidza reza ante la tumba de uno de sus hermanos. CC BY-NC-ND/CICR/N. Danziger/v-p-ba-e-00075

La verdad es que las personas desaparecidas en conflictos que terminaron hace mucho tiempo no pueden competir con las graves emergencias actuales: Siria, Irak, Yemen. ¿Por qué es importante que siga la búsqueda de personas desaparecidas en Srebrenica, en la Guerra de Bosnia y en el resto de los conflictos de los Balcanes?

Vivimos en una era de noticias instantáneas, impacto instantáneo, resultados instantáneos. Revisar cuidadosamente los archivos, reunir meticulosamente los testimonios de miles de testigos y recolectar información genética de las familias puede ser visto como algo inútil.

Sin embargo, es importante no olvidar el pasado. Las familias tienen derecho a saber qué pasó con sus seres queridos. Las comunidades paralizadas por el dolor necesitan un cierre para seguir adelante y poner en marcha el proceso de reconciliación. Todos necesitamos descansar en paz.

Se ha encontrado e identificado a casi las tres cuartas partes de quienes desaparecieron en los conflictos de los Balcanes de la década de 1990. Es un buen resultado, mucho mejor que los de la mayoría de los conflictos. Sin embargo, los progresos siguen siendo lentos. Sigue sin conocerse el paradero de casi 11.000 personas en toda la región.

El CICR hace lo que puede por ayudar en Bosnia y en otras zonas. Brindamos apoyo a gobiernos, autoridades militares y grupos armados que, según el derecho internacional humanitario, tienen la obligación de dar información y contribuir a los esfuerzos por volver a unir a las familias. Entre otras actividades, aportamos nuestra experiencia en materia forense al proceso de localizar e identificar a las personas desaparecidas. Sin embargo, en el centro de todos nuestros esfuerzos están las necesidades de las familias, que no solo deben soportar una carga psicológica pesada sino que a veces padecen también consecuencias sociales, jurídicas e incluso económicas profundas y persistentes cuando desaparece un ser querido.

Commemoration of the sixth anniversary of the Srebrenica massacre.

Potocari, Srebrenica, Bosnia-Herzegovina, 11 de julio de 2001. Conmemoración del sexto aniversario. Tres mil supervivientes asisten a la colocación de una piedra blanca en el lugar donde ahora está el monumento de Srebrenica-Potocari, en un campo frente al campamento abandonado de la Fuerza de Protección de las Naciones Unidas (UNPROFOR). CC BY-NC-ND/CICR/J. Barry/v-p-ba-d-00057

En Bosnia y Herzegovina, trabajamos con el Instituto para Personas Desaparecidas de Bosnia y Herzegovina, la Cruz Roja de Bosnia y Herzegovina y asociaciones de apoyo a las familias. Lo hacemos porque es importante.

Importa porque vivimos en un mundo cambiante. Donde cada vez más personas se ven obligadas a huir de sus hogares por conflictos y crisis. Donde se descubren fosas comunes en los desiertos de Oriente Próximo. Donde miles de personas mueren en el intento de cruzar el Mediterráneo para llegar a Europa.

Sin embargo, en este mundo de "masas", de "miles" y de "cientos de miles", no debemos olvidar al individuo. No debemos olvidar a la persona, en Srebrenica o en cualquier otro lugar, que alguna vez fue amada, cuidada, y que alguna vez tuvo sus propias esperanzas y sus propios sueños para el futuro.

Porque, cuando olvidamos al individuo, nos olvidamos de nosotros mismos.