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Familias buscadoras de Chiapas hacen del cine y la memoria una vía para visibilizar la desaparición

Fotografía de las personas durante la proyección

Yajalón, Chiapas, 30 de agosto de 2026. “Que nunca más tengamos que aprender a buscar a alguien que amamos”. Con estas palabras, Guadalupe Isabel Mendoza Pérez, del colectivo Buscadoras de los Altos de Chiapas, resumió una de las aspiraciones compartidas por las familias que este domingo se reunieron en Yajalón para conmemorar el Día Internacional de las Personas Desaparecidas.

Guadalupe busca a su esposo, Alfonso Cruz, desaparecido en 2024. Desde su propia experiencia invitó a autoridades, instituciones y sociedad a mirar la desaparición no solamente a partir de cifras, sino de las personas, sus historias y las familias que continúan esperándolas.

“Yo hablo de mi esposo como un hombre trabajador, como un hombre de bien, como alguien que tenía sueños y una familia que lo sigue esperando”, expresó. “Y sé que cada una de las familias que estamos aquí podría decir lo mismo de sus seres queridos”.

Acompañada por el mensaje “Buscar no es opción: es amor”, la jornada reunió a familias buscadoras, autoridades y representantes de instituciones para generar un espacio de memoria, reflexión y sensibilización sobre las consecuencias humanitarias de la desaparición de personas.

Para Guadalupe, recordar quién es Alfonso es también una forma de mantener presente a su familiar. Durante su intervención compartió una frase que su esposo solía repetir: “Si voy a ser barrendero, voy a ser el mejor barrendero”. Alfonso era camionero y, explicó, esas palabras reflejan a una persona trabajadora que procuraba hacer lo mejor posible aquello que le correspondía.

La jornada incluyó la proyección de videos con actividades organizadas por las familias que visibilizan sus necesidades y exigencias. A través del cine, las familias compartieron sus historias y abrieron una conversación sobre lo que significa vivir sin saber qué ocurrió con un ser querido y continuar buscándolo, recordando la obligación primaria de las autoridades de localizarlos. También presentaron un material gráfico que resume qué hacer ante una desaparición a partir de su experiencia para que otras familias no tengan que pasar por lo mismo. 

Uno de los momentos centrales fue el conversatorio sobre los impactos humanitarios de la desaparición. Las familias hablaron sobre cómo la incertidumbre transforma su vida cotidiana y genera necesidades que pueden prolongarse durante años, entre ellas recibir información, participar en los procesos de búsqueda y acceder a respuestas jurídicas, administrativas, económicas y psicosociales.

También señalaron que la desaparición forma parte de la realidad pasada y presente de Chiapas, incluida la zona norte del estado, y pidieron evitar juicios o estigmas hacia las personas desaparecidas y sus familiares.

“Detrás de cada desaparición hay una persona, una historia y una familia que merece ser escuchada con respeto”, señaló Guadalupe.

Las familias hicieron un llamado a mantener activas las búsquedas, fortalecer las capacidades de las instituciones y mejorar los mecanismos que permitan actuar oportunamente ante una desaparición. Recordaron además la importancia de que las autoridades busquen a todas las personas desaparecidas, independientemente de las circunstancias de la desaparición o del tiempo transcurrido, y de que las familias puedan acceder a información y participar en los procesos que les conciernen.

Guadalupe planteó también que la respuesta no puede limitarse a buscar a quienes ya están desaparecidos. “El compromiso no debe estar solamente en buscar a quienes ya nos hacen falta. También debe estar en prevenir, en responder a tiempo y en trabajar para que ninguna otra familia tenga que vivir este dolor”.

En ese sentido, dirigió una pregunta a quienes participaron en el encuentro: “¿Qué puedo hacer diferente desde el lugar que ocupo?”. Para las familias, esta reflexión implica reconocer que la desaparición requiere una respuesta colectiva, desde las responsabilidades específicas de las autoridades hasta el acompañamiento y la escucha por parte de la sociedad.

Entre las autoridades que participaron en la jornada estuvieron Juan Alberto Utrilla López, presidente municipal de Yajalón; Lorenzo López Méndez, fiscal de Derechos Humanos de Chiapas; Guadalupe Elizabeth Santiago Ballinas, titular de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Chiapas; y Alejandro Constantino Pérez, subsecretario de Gobernanza Política.

También estuvieron presentes integrantes de Madres en Resistencia, Colectiva Cerezas, Colectiva María Herrera y Colectiva Una Luz en el Camino, la organización Swifor, quienes acompañaron a las familias buscadoras durante los distintos momentos de la jornada.

La actividad contó con el acompañamiento del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Entre los contenidos presentados estuvieron materiales relacionados con las iniciativas audiovisuales del CICR “Estés donde estés” y “Carpetas vivas”. Asimismo fue acompañada por la presentación de materiales del proyecto “Mi derecho a saber en el acceso a mi carpeta de investigación”.

Por parte del CICR participaron Jannet Carmona, responsable del Programa sobre Personas Desaparecidas y sus Familiares para México, y Jérémy Renaux, coordinador del Programa sobre Personas Desaparecidas y sus Familias para México y América Central, quienes acompañaron distintos momentos de la jornada y los espacios de conversación sobre las consecuencias humanitarias de la desaparición y las necesidades de las familias, incluido su derecho a saber qué ocurrió con sus seres queridos. 

Carmona explicó que el CICR, como organización que acompaña a las familias, este espacio es un primer paso para llevar la infraestructura institucional y el apoyo a las regiones de las familias. Ellas, muchas veces, son quienes se deben trasladar a los centros de las entidades  o a las grandes ciudades para hacerse visibles y la organización reitera su compromiso por contribuir a amplificar su voz en las comunidades de donde son originarias. 

Al cierre, Guadalupe expresó el deseo de que la jornada no termine con la proyección ni con la conmemoración, sino que motive acciones desde los distintos espacios de responsabilidad: “Que, al salir de aquí, no se quede solamente en lo que vimos hoy, sino que nos lleve a querer hacer algo diferente”.

“Por quienes faltan. Por quienes buscan. Hasta encontrarles”.

Discurso íntegro de Guadalupe Mendoza

Muy buenos días a todas y todos.

Quiero comenzar agradeciendo profundamente a cada una de las personas que hoy decidió acompañarnos y darse la oportunidad de compartir este espacio con nosotros.

Agradecemos la presencia de la Secretaría de Gobierno, del Subsecretario de Gobierno, de la Comisionada Estatal de Búsqueda, así como de las colectivas y organizaciones que hoy nos acompañan: Madres en Resistencia, Colectiva Cerezas y Colectiva María Herrera. Y Colectiva Una Luz en el Camino.

Y de manera muy especial, agradecemos al Comité Internacional de la Cruz Roja, el CICR, por acompañarnos y contribuir a visibilizar una realidad que durante mucho tiempo permaneció lejos de la mirada pública: la desaparición de personas en Los Altos de Chiapas.

Para nosotros, este no es solamente un evento. Es un espacio que nace de historias reales, de familias que seguimos buscando y de personas que queremos compartir un poco de lo que hemos vivido.

Por eso agradecemos que estén aquí. Porque escuchar también es una forma de acercarnos.

Queremos que este encuentro nos permita mirar de frente una realidad que estamos viviendo en Chiapas y en México, sin permitir que se vuelva parte de nuestra vida cotidiana.

No queremos acostumbrarnos a la violencia ni a las desapariciones.

Por eso me gustaría compartirles algo que mi esposo siempre decía:

“Si voy a ser barrendero, voy a ser el mejor barrendero”.

Él era camionero, y para mí, esas palabras representan mucho de quién era: una persona que siempre procuraba hacer lo mejor posible aquello que le correspondía.

Y por eso les pido que, después de conocer el dolor de quienes buscamos, nos nazca también el compromiso de crear espacios más seguros para nuestros niños, nuestros jóvenes, hombres y mujeres; que entre todos cuidemos de nuestros periodistas, de nuestros activistas, de quienes buscamos justicia y de todas las personas que queremos vivir en un Chiapas, en un México tranquilo.

Que aquello que hacemos por amor no tenga que convertirse en un riesgo.

Necesitamos autoridades mejor capacitadas, mejores herramientas para realizar su trabajo, calles más seguras, cámaras que realmente funcionen e instituciones con protocolos claros y que sepan cómo actuar cuando una persona desaparece y una familia necesita respuestas.

Por eso quiero pedirles que, después de escuchar nuestras historias, se lleven una pregunta:

¿Qué puedo hacer diferente desde el lugar que ocupo?

Porque siempre hay algo que podemos mejorar.

Y el compromiso no debe estar solamente en buscar a quienes ya nos hacen falta. También debe estar en prevenir, en responder a tiempo y en trabajar para que ninguna otra familia tenga que vivir este dolor.

Yo hablo de mi esposo como un hombre trabajador, como un hombre de bien, como alguien que tenía sueños y una familia que lo sigue esperando.

Y sé que cada una de las familias que estamos aquí podría decir lo mismo de sus seres queridos.

Por eso también pedimos que no se juzgue aquello que no se conoce. Detrás de cada desaparición hay una persona, una historia y una familia que merece ser escuchada con respeto.

Yo deseo que mi familia pueda volver a vivir con tranquilidad. Y deseo lo mismo para todas las familias de nuestro estado.

Que nunca más tengamos que aprender a buscar a alguien que amamos.

Por eso espero que esta proyección, realizada en conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones, nos sensibilice; que nos permita mirar de frente esta realidad y que, al salir de aquí, no se quede solamente en lo que vimos hoy, sino que nos lleve a querer hacer algo diferente.

Gracias por estar aquí, por escuchar y por permitirnos compartir nuestras historias.

Por quienes faltan. Por quienes buscan. Hasta encontrarles.

Gracias.