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RD Congo: 5.000 personas con discapacidades atendidas desde 1998

02-12-2014 Reportaje

El pasado 3 de diciembre, que coincidió con la Jornada Internacional de las Personas con Discapacidades, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha superado en la República Democrática del Congo la barrera simbólica de los cinco mil pacientes a los que se dio material ortopédico en el marco de su Programa de Readaptación Física.

“Dieciséis años después de haberse creado en la República Democrática del Congo, el Programa de Readaptación Física del CICR ha permitido a miles de congoleñas y congoleños que viven con una discapacidad recuperar la dignidad y la confianza en sí mismos y volver a vivir en sociedad concentrándose en sus capacidades en lugar de su enfermedad”, declara Yvan Sidler, jefe del Programa de Readaptación Física del CICR en ese país.

El paciente número 5.000 se llama Emmanuel. Al volver a su casa en autobús, hace dos años en Butembo (Kivu Norte), su vida dio un vuelco. Se vio atrapado en un intercambio de disparos entre el ejército nacional y un grupo armado, y lo hirieron en una pierna. No recibió el tratamiento adecuado y pasó meses en distintos hospitales, hasta que se le amputó la pierna en 2013. “Soy agricultor y mecánico. Desde mi accidente, ya no puedo ir al campo. Ya no tengo trabajo. Mi familia me rechazó, y mi mujer perdió la paciencia. Dejó de venir a visitarme. Nadie quiere saber nada de un inválido”, cuenta.

Goma (Kivu Norte), centro Shirika La Umoja. Emmanuel espera para recibir su prótesis. CICR/Elodie Schindler

Hoy, Emmanuel por fin va a recibir una prótesis en el centro de ortopedia Shirika La Umoja de Goma, que recibe apoyo del CICR. Un primer intento le provocó una herida en el muñón, y ha sido necesario esperar que cicatrice. Pero Emmanuel mantiene la confianza y está impaciente por poder volver a caminar y reanudar sus actividades: “No estoy acostumbrado a no hacer nada, a pasar los días en la cama. Es muy duro. Esta prótesis lo va a cambiar todo. Tengo mucha esperanza de que el hecho de poder levantarme y caminar me permita recuperar mi vida de antes, volver a empezar a cultivar mi tierra, volver a ver a mis hijos, y tal vez a mi mujer”.

Las dos provincias de Kivu, en el centro del programa

Desplegado en el pasado en las provincias de Katanga y Kasai Oriental, hoy en día el Programa de Readaptación Física se aplica en Kinshasa y, sobre todo, en las dos provincias de Kivu, principales focos de conflicto en las dos últimas décadas. En esta región del este del país, muchas personas siguen siendo víctimas de las balas de hombres armados. El CICR presta ayuda a numerosas personas que se encuentran en la misma situación que Emmanuel, entre las cuales también hay niños.

En febrero de 2013, mientras jugaban como siempre en el patio de su casa en Kitshanga (Kivu Norte), Bonanée, de 10 años, y su prima Rebecca, de 7 años, fueron heridas en las piernas al recibir disparos  durante violentos enfrentamientos entre el ejército congoleño y un grupo armado. Fueron llevadas de urgencia al hospital de Mweso, y a las dos tuvo que amputárseles la pierna derecha. Luego, el CICR se hizo cargo de ellas y las transfirió a Goma, donde recibieron sus primeras prótesis en octubre de 2013.

 

Goma (Kivu Norte), centro Shirika La Umoja. Rebecca (derecha) y Bonanée (izquierda) juegan a la pelota en el recinto del centro de ortopedia.

Hoy, las dos primas han crecido y esperan con impaciencia recibir prótesis nuevas adecuadas a su tamaño. El padre de Rebecca se mantiene optimista en relación con la reinserción social de las pequeñas: “Cuando regresemos a Kitshanga, toda la familia sentirá una alegría inmensa. La vida podrá retomar su curso, las niñas caminarán como si no hubiera pasado nada. Pronto nos olvidaremos de su discapacidad, hasta la próxima visita”. Sin embargo, la madre de Bonanée es consciente de los obstáculos que las niñas deberán afrontar en su vida cotidiana, a medida que crezcan. Ella, que llegó a Kitshanga después de haber tenido que huir de las montañas de Masisi debido a los conflictos armados, no quiere plantearse regresar a su aldea de origen por ahora. La situación allí sigue siendo demasiado inestable y el estado físico de su hija haría peligrosa una nueva huida en caso de que vuelva a haber combates.

En la República Democrática del Congo, el Programa de Readaptación Física del CICR está dirigido a personas con una discapacidad física, y da prioridad a las víctimas –civiles o militares– de conflictos armados o de otras situaciones de violencia que requieran un dispositivo ortopédico. Los servicios se proveen en centros de readaptación física gestionados por congregaciones religiosas (como el Centro de Reeducación para Personas con Discapacidades Físicas en Kinshasa, Heri Kwetu en Bukavu y Shirika La Umoja en Goma). Abarcan la provisión de material y componentes ortopédicos, la formación del personal de los centros ortopédicos, el apoyo financiero y psicosocial a los beneficiarios, la organización de actividades deportivas para personas en silla de ruedas o la construcción de rampas de acceso para personas con movilidad reducida. 

Goma (Kivu Norte), centro Shirika La Umoja. Rebecca juega con Odette Batasema (empleada del CICR) mientras espera que esté lista su nueva prótesis.

En 2014, en el marco del Programa de Readaptación Física que el CICR conduce en la República Democrática del Congo:

  • se ha atendido a 762 personas con discapacidades, entre ellas 576 con amputaciones de un miembro inferior;
  • se han colocado 315 prótesis y órtesis;
  • se han entregado 573 ayudas a la movilidad;
  • se han dado becas a 2 estudiantes para que se formen como ortoprotesistas durante tres años en Lomé (Togo);
  • se ha construido un campo de deportes en Bukavu;
  • se ha hecho accesible a personas con movilidad reducida un restaurante/hotel en Goma.

El CICR ya llevaba a cabo actividades de readaptación física antes de 1979, pero el lanzamiento ese año de su Programa de Readaptación Física marcó el comienzo de un mayor compromiso de la Institución en este ámbito. Con el paso del tiempo, el CICR ha asumido una posición de liderazgo en esta área, principalmente debido a la envergadura de sus actividades (que desde entonces se han extendido a todo el mundo), el desarrollo de tecnología propia, la experiencia que se le reconoce y, por último, su compromiso a largo plazo con los proyectos que apoya.