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Preguntas frecuentes sobre las armas nucleares

World War II. Hiroshima. Chugoka-Shinbun regional journal bureau and Odamasa warehouse.
Satsuo Nakata/ICRC Archives

¿Qué son las armas nucleares y por qué se considera que son particularmente destructivas?

Un arma nuclear es un artefacto explosivo cuya fuerza destructiva resulta de reacciones de fisión o fusión nuclear. Esta libera cantidades inmensas de calor y energía cinética, además de radiación prolongada, y es imposible contener su poder de destrucción masivo en el tiempo y el espacio. Una sola detonación puede arrasar ciudades enteras, colapsar la infraestructura médica y dejar a los sobrevivientes con secuelas de salud a largo plazo. Un conflicto nuclear a gran escala tendría efectos catastróficos en las personas y las sociedades de todo el mundo, en la salud humana, el medio ambiente, el clima, la producción de alimentos y el desarrollo socioeconómico. 

  • El uso de armas nucleares provocaría consecuencias humanitarias catastróficas y un sufrimiento humano incalculable, especialmente en zonas pobladas o en sus cercanías. Causaría de inmediato un número masivo de víctimas, además de un sufrimiento prolongado. Los sobrevivientes enfrentarían heridas graves, enfermedades crónicas derivadas de la exposición a la radiación y traumas psicológicos. También es probable que la infraestructura médica quede destruida, dejándolos sin la atención adecuada. El uso de armas nucleares desencadenaría desplazamientos masivos de personas y derivaría en una emergencia de salud pública de proporciones inmensas. Sus efectos trascenderían las fronteras nacionales y tendrían repercusiones en todo el mundo. Cualquier uso de un arma nuclear conllevaría, además, un riesgo de escalada. 

    No existe una capacidad de respuesta humanitaria adecuada frente al uso de armas nucleares. 

  • El 6 de agosto de 1945 se lanzó una bomba nuclear sobre Hiroshima, que causó la muerte instantánea de cerca de 70.000 personas. Tres días después, el 9 de agosto, se lanzó una segunda bomba sobre Nagasaki, que acabó con la vida de 39.000 personas en el acto. Se calcula que, para 1950, el número de víctimas de esos dos bombardeos había ascendido a 340.000 personas debido a los efectos prolongados de la radiación. 

    Estos bombardeos también destruyeron gran parte de las instalaciones médicas y dejaron a los sobrevivientes sin la atención adecuada. En Hiroshima, murieron el 92 % del personal de enfermería y el 90 % de los profesionales médicos. Además, el 80 % de la infraestructura médica quedó destruida. 

    La potencia explosiva de la bomba de Hiroshima fue de cerca de 15 kilotones. Hoy en día, se describiría como un arma nuclear pequeña o "táctica".

  • Se estima que existen 12.000 armas nucleares en el mundo, con un poder destructivo combinado de 2.000 megatones, es decir, el equivalente a 135.000 bombas como la de Hiroshima. Más de 9.000 están operativas y algunas de ellas en estado de alerta máxima, listas para lanzarse en cualquier momento. 

    El riesgo de que se utilicen, ya sea de forma intencionada o accidental, va en aumento en medio de las crecientes tensiones geopolíticas y los conflictos armados en curso. Este riesgo se ve agravado por la retórica nuclear estridente y las amenazas de uso, la acelerada modernización de los arsenales nucleares y avances tecnológicos potencialmente peligrosos, incluidas la automatización y la inteligencia artificial. Mientras tanto, las doctrinas nucleares están siendo revisadas para fortalecer el papel de las armas nucleares y reducir el umbral para su uso. 

  • El CICR y el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han concluido que es sumamente dudoso que alguna vez puedan utilizarse armas nucleares de conformidad con los principios y las normas del derecho internacional humanitario (DIH). Cualquier uso de armas nucleares contra zonas pobladas, en ellas o en sus cercanías, violaría el principio de distinción, así como la prohibición de los ataques indiscriminados y desproporcionados. Incluso si se usaran lejos de estas zonas, el sufrimiento de los combatientes causado por la exposición a la radiación, así como la contaminación radiológica del medio ambiente y el riesgo de propagación de la radiación hacia zonas habitadas, harían sumamente dudoso que las armas nucleares pudieran emplearse alguna vez de conformidad con la prohibición de emplear armas de una índole que pudiera causar daños superfluos o sufrimientos innecesarios. Lo mismo puede decirse en relación con las normas de protección del medio ambiente natural y de la población civil. 

    Los principios y normas del DIH aplicables a todos los métodos y medios de guerra también se aplican a las armas nucleares, incluso en casos de legítima defensa en el plano nacional. 

    Para información más detallada, consulte: Posición jurídica y normativa del CICR respecto de las armas nucleares (disponible en inglés)

  • El CICR y el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han hecho un llamamiento constante a la prohibición y la eliminación de las armas nucleares desde que fueron testigos de sus efectos catastróficos en Hiroshima y Nagasaki en 1945. Promovemos su eliminación completa como imperativo humanitario y en cumplimiento del derecho internacional. Cualquier uso de esas armas sería aborrecible a la luz de los principios de humanidad y de las exigencias de la conciencia pública. Toda amenaza sobre su empleo es igualmente aborrecible, ya que implica la posibilidad de que efectivamente se utilicen. La eliminación total de las armas nucleares es la única forma de garantizar que nunca vuelvan a utilizarse y es el propósito del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) y el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN).  

    Para información más detallada, consulte: Posición jurídica y normativa del CICR respecto de las armas nucleares (disponible en inglés)

  • El Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN) es el primer acuerdo multilateral aplicable a escala mundial que prohíbe integralmente las armas nucleares. Este también refuerza el estigma en torno a su proliferación y uso y prohíbe el uso, la amenaza de uso, el desarrollo, la producción, el ensayo y el almacenamiento de armas nucleares. El tratado entró en vigor el 22 de enero de 2021 y representa un paso histórico hacia la prevención de las consecuencias humanitarias catastróficas de las armas nucleares, además de incluir disposiciones para ayudar a las personas afectadas por el uso o los ensayos de armas nucleares, así como para remediar los daños ambientales

    El TPAN globaliza las prohibiciones que ya existen en los cinco tratados que establecen zonas libres de armas nucleares en América Latina y el Caribe (Tratado de Tlatelolco), el Pacifico Sur (Tratado de Rarotonga), el Sudeste Asiático (Tratado de Bangkok), África (Tratado de Pelindaba) y Asia Central (Tratado de Semipalátinsk). 

    El CICR y el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja instan a todos los Estados que aún no lo hayan hecho a que se adhieran sin demora al TPAN y lo apliquen cabalmente. 

    Para información más detallada, consulte: Opinión del CICR sobre la interpretación del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (disponible en inglés)

  • Hasta julio de 2026, 75 Estados habían ratificado el TPAN y otros 25 lo habían firmado. Si bien ningún Estado poseedor de armas nucleares se ha adherido al tratado, este contempla vías para su eventual adhesión y contribuye a deslegitimar y estigmatizar las armas nucleares a nivel mundial. 

    • Promover que los Estados se adhieran al TPAN y apoyen su aplicación. 
    • Sensibilizar sobre las consecuencias humanitarias catastróficas de cualquier uso de armas nucleares. 
    • Condenar y estigmatizar toda amenaza de uso de armas nucleares, así como cualquier otra retórica que erosione el tabú en torno a su uso. 
    • Apoyar a las organizaciones que promueven el desarme nuclear y la asistencia a las víctimas. 
    • Alentar a los gobiernos a adoptar políticas que reduzcan el papel de las armas nucleares en las doctrinas militares y disminuyan el riesgo de su uso. 

Recursos adicionales sobre las armas nucleares: