Gaza: una encuesta revela que los continuos cortes de energía eléctrica impactan de manera muy negativa en las familias, de por sí agotadas

Gaza: una encuesta revela que los continuos cortes de energía eléctrica impactan de manera muy negativa en las familias, de por sí agotadas

Gaza (CICR) – Un nuevo estudio del Comité Internacional de la Cruz Roja realizado en Gaza revela que el 80 % de la población pasa gran parte de su vida a oscuras, ya que apenas tienen entre diez y doce horas de electricidad por día. Este problema se vuelve mucho más grave durante la temporada de calor y representa una amenaza para la salud y la cotidianidad de los pobladores, ya que la mayoría de ellos no puede refrigerar los alimentos, y es imposible poner en funcionamiento las plantas de tratamiento de aguas residuales.
Comunicado de prensa 30 julio 2021 Israel y los territorios ocupados

Según el estudio, la escasez crónica y prolongada de electricidad y los cortes de energía afectan psicológicamente a la población: el 94 % de los encuestados manifestó que la situación impacta en su salud mental. La intensa escalada de las hostilidades de mayo dañó la infraestructura y causó cortes masivos en las principales líneas de alta tensión, lo que disminuyó el tiempo de suministro de electricidad a cuatro o cinco horas diarias.

Si bien algunos pueden costear el suministro de energía adicional mediante generadores, 500 000 personas, como mínimo, se ven obligadas a pasar la mayor parte del día sin electricidad.

"Tenemos una batería pequeña que alimenta las luces LED, pero solo podemos recargarla cuando hay electricidad. La carga dura una o dos horas solamente y luego tenemos que estar a oscuras. Las luces LED están apagadas la mayor parte del tiempo", dice Ahmed Darwish, un hombre de 64 años de edad que vive en el campamento de refugiados de Bureij.

Datos relevantes:

  • El 94 % de las personas encuestadas afirman que la situación prolongada afectó su salud mental.
  • El 82 % comenta que no puede refrigerar alimentos como consecuencia de la situación.
  • El 27 % de las personas encuestadas revelan que no tienen acceso a otra forma de energía eléctrica cuando se interrumpe el servicio eléctrico municipal, y el 91 % de ellas indican que no pueden hacer frente al costo de formas de energía alternativas.
  • El 57 % indica que puede acceder a formas alternativas de electricidad, pero que estas no alcanzan para satisfacer las necesidades del hogar o del trabajo.

En la encuesta del CICR, los habitantes de Gaza describen una situación en la que la escasez de electricidad ha afectado de manera negativa su vida durante años. Es casi imposible realizar las tareas domésticas, los electrodomésticos suelen averiarse cuando hay cortes de energía, no hay agua corriente, los niños no pueden completar las tareas escolares, las personas deben hacer frente a los altísimos costos que implica obtener electricidad adicional (mediante generadores) y los cortes de energía incrementan la contaminación ambiental, con el consiguiente impacto en la salud de las personas.

"Cuando hay cortes de energía eléctrica, esto parece un cementerio. Todo queda a oscuras. Enciendo la lámpara de aceite. Las luces LED no alcanzan, porque las baterías no tienen carga suficiente. Además, no siempre tengo aceite para la lámpara, y mis hijos no pueden estudiar", comenta Mariam Hunaideq, una madre de seis hijos que vive en Nahr el-Bared, en el sur de la franja de Gaza.

Los resultados de la encuesta confirman los testimonios que, desde hace tiempo, ofrecen los residentes de la zona, así como las observaciones del CICR. Cuando el suministro de energía eléctrica se reduce a tres o cuatro horas diarias en los períodos de crisis más agudas, las actividades cotidianas de las personas se ven muy restringidas. En los períodos de calma, cuando el suministro eléctrico se extiende durante diez o doce horas al día, el calor extremo y las restricciones a la importación del combustible necesario para poner en marcha la planta de energía eléctrica de Gaza constituyen una amenaza a la salud y a la vida diaria de sus habitantes.

Además, la falta de electricidad impide el funcionamiento de las plantas de tratamiento de aguas residuales. En consecuencia, estas son vertidas al mar sin tratamiento previo, lo que contamina gran parte de la costa de Gaza. La contaminación no afecta solo al mar, sino que también contribuye a la propagación de bacterias resistentes a los antibióticos, que ponen en peligro la salud de los habitantes de Gaza y de las zonas vecinas.

"En Gaza, la electricidad se ha convertido en un problema que afecta severamente los servicios básicos como el suministro de agua, el tratamiento de aguas residuales y los establecimientos sanitarios, además de los comercios y la irrigación de cultivos y árboles frutales. En particular, en contextos urbanos como el de Gaza, el bienestar de las personas y las condiciones de la salud pública dependen en gran medida de la electricidad, incluso cuando no hay hostilidades activas. En 2021, los pobladores de Gaza no deberían vivir así. Hacemos un llamamiento a las autoridades responsables y a la comunidad internacional a que reconozcan la situación y tomen medidas para mejorarla", dice Mirjam Müller, jefa de la subdelegación del CICR en Gaza.

Programa de resiliencia para Gaza

La electricidad no es el único servicio deficiente en Gaza. Tampoco son fiables el suministro de agua y el tratamiento de aguas residuales, los servicios sanitarios y la irrigación para la producción agrícola local. Todos esos sistemas están conectados entre sí. Cuando uno falla, los otros también pueden fallar.

En 2020, el CICR inició el Programa de resiliencia para Gaza, con el objeto de entender el funcionamiento esos sistemas y saber cómo se conectan entre sí, para buscar formas de aumentar su resiliencia frente a las fallas y para mejorar los sistemas de suministro de agua, de tratamiento de aguas residuales y de suministro de energía eléctrica.

Una posibilidad sería automatizar el funcionamiento de componentes de infraestructura crítica, como los transformadores eléctricos y las estaciones de bombeo, para que nadie deba arriesgar su vida al hacerlos funcionar manualmente en tiempo de conflicto. El Programa de resiliencia también prevé una gestión más eficiente y resiliente de los sistemas de agua y electricidad, que están relacionados entre sí.

Nota a los editores

  1. La encuesta del CICR sobre las necesidades de los habitantes de Gaza y su respuesta a los cortes de suministro eléctrico se realizó entre septiembre y noviembre de 2020. En total, fueron entrevistadas 357 personas de ambos sexos (62 % hombres, 38 % mujeres), mayores de 18 años de edad, residentes en las cinco gobernaciones de la Franja de Gaza. Para ver la encuesta y el informe, hacer clic aquí .

  2. Fundado en 1863, el CICR está presente en todo el mundo, asistiendo a las personas afectadas por conflictos y violencia armada y promoviendo el derecho que protege a las víctimas de la guerra. Es una organización neutral, independiente e imparcial cuyo cometido dimana esencialmente de los Convenios de Ginebra de 1949. Con sede en Ginebra, el CICR trabaja en más de cien países del mundo.

  3. El CICR está presente en Israel y en los territorios ocupados desde 1967. Promueve el cumplimiento del derecho internacional humanitario y se esfuerza por mitigar el impacto de la violencia, el conflicto y la ocupación en la población civil mediante actividades de protección y programas de asistencia. El CICR visita a personas detenidas en lugares de detención de Israel y Palestina, y trabaja para que mantengan el contacto con sus familiares a través del programa de visitas de familiares. Asimismo, presta su apoyo a los proyectos de subsistencia y ayuda a mejorar el acceso a los servicios esenciales, como el agua y la electricidad, en Gaza.

  4. Durante la escalada de violencia, los equipos del CICR ayudaron a restablecer el acceso al agua, el saneamiento y la electricidad de cerca de un millón de personas en Gaza. El CICR colaboró en la reparación de las redes de agua y de aguas residuales en 17 localidades y donó 240 000 litros de combustible para garantizar el suministro de energía eléctrica a algunos de los componentes esenciales de la infraestructura de agua y de aguas residuales. Con su stock de contingencia, y junto con los proveedores de servicios de Gaza, el CICR colaboró en la reparación de alrededor de 600 secciones de infraestructuras dañadas, como pozos de agua, redes de electricidad, y redes y estaciones de bombeo de agua y de aguas residuales.

  5. El CICR tiene oficinas en Tel Aviv, Cisjordania y Gaza, y apoya las actividades de la Sociedad de la Luna Roja Palestina y del Magen David Adom en Israel.

Para más información:

Suhair Zakkout, Gaza, tel.: +972 599 255 381, szakkout@icrc.org

Christoph Hanger, Tel Aviv/Jerusalén, tel.: +972 526 019 150, changer@icrc.org

Yahia Masswadeh, Jerusalén, tel.: +972 526 019 148, ymasswadeh@icrc.org

Imene Trabelsi, Beirut, tel.: +961 3 13 83 53, itrabelsi@icrc.org