Con los sistemas de salud y otras infraestructuras vitales previamente devastadas por la guerra, la COVID-19 resulta una amenaza nueva que pone aun más en peligro las vidas de miles de personas que ya eran vulnerables. CICR

Respuesta operacional del CICR a la pandemia de COVID-19: estamos todos juntos en esto

En los países devastados por la guerra, la COVID-19 representa una dramática amenaza para la vida. El CICR y los socios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja existen justamente para situaciones de emergencia, como la pandemia de COVID-19; tenemos experiencia y estamos listos para ayudar, especialmente en lugares donde otros actores no están presentes.
Declaración 30 marzo 2020

En todo el mundo, se siente el fuerte impacto de la pandemia dde COVID-19. Con la propagación rápida de la enfermedad, es probable que los países con sistemas sanitarios débiles se vean sometidos a una intensa presión, poniendo aún más en peligro la vida de miles de personas que ya son vulnerables.

Nuestro llamamiento por 254 millones de francos suizos nos permitirá dar respuesta a esta crisis mientras va evolucionado y, al mismo tiempo continuar con nuestras otras actividades, muchas de las cuales facilitan las respuestas locales a la crisis.

El CICR ya está presente en los lugares donde muchas personas sufrirán las necesidades más profundas en las próximas semanas, ayudándolas a aumentar su resiliencia y prepararse para lo peor.

En la actualidad, muchos países viven emergencias humanitarias o están en situación de inestabilidad debido a los conflictos armados y a la violencia y, al mismo tiempo, hoy tienen que hacer frente a la propagación de la COVID-19. En el caso de los países que tienen una capacidad de respuesta limitada a esta amenaza urgente, la comunidad internacional es la que tiene la responsabilidad de reforzar su respuesta.

Con sistemas de salud y otras infraestructuras esenciales ya deterioradas por la guerra, la COVID-19 constituye una dramática amenaza, que pone aún más en peligro la vida de miles de personas que ya se encontraban en situación de vulnerabilidad. Foto: CICR

El CICR abordará las consecuencias de esta crisis centrándose en las regiones y las comunidades que más pueden verse afectadas, trabajando con personas en situación de vulnerabilidad y en lugares a los que otros actores no pueden acceder. Ya estamos adaptando nuestra respuesta operacional en contextos y ámbitos específicos, como lugares de detención, campamentos de desplazados y apoyo a servicios de salud. El CICR garantizará, en todo momento, la complementariedad con la acción de otros componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, y con la respuesta internacional general de la Organización de las Naciones Unidas.

Asimismo, esperamos que los gobiernos, en su calidad de socios, den su apoyo para que podamos dar una respuesta humanitaria eficaz incorporando; en particular, que incorporen en su propia respuesta a la crisis de COVID-19, salvaguardias claras y proporcionales que permitan a los actores humanitarios locales e internacionales brindar asistencia esencial.